Luz

RSS

G Plus

Facebook

Twitter

Karina fue a mediados de año en lo que ellos llaman temporada baja porque al ser verano las temperaturas son bastante elevadas. «El sol era muy fuerte pero se soportaba bien. Lo único que lamenté de haber viajado en esa época fue que me perdí el espectáculo natural de las ballenas», se reprocha. Es que ahí, durante el invierno, se puede apreciar el cortejo, procreación y alumbramiento de la ballena gris, en Bahía Magdalena.

Imagen anterior
Imagen siguiente
El oasis del desierto
 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.