“Soy un tipo transparente, sin vueltas”

Se cansó de tironear entre el rol de galán y el de intérprete serio para transformarse tan sólo en un actor versátil y sin ataduras. A los 39 años se animó a protagonizar su primera película (Un paraíso para los malditos) y apostó al amor con la top internacional Naomi Preizler.

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