En busca del Norte

Pensada como lugar de fin de semana, sus dueños se encargaron de transformarla en vivienda permanente. Las aberturas eran muy pequeñas y se cambiaron por grandes ventanales de aluminio blanco para incorporar el verde al interior. Los ambientes eran pequeños y muy divididos por eso se tiraron muchas paredes para lograr espacialidad. Para más luminosidad el piso de toda la casa se pintó de blanco.

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