Luz

RSS

G Plus

Facebook

Twitter

“El cliente que viene a afeitarse generalmente conoció la costumbre en otras capitales del mundo; lo vio en alguna película o se lo contó el padre o el abuelo” dice Elo. Fernando culmina: “Hacemos el mismo ritual que se realizaba hace 100 años. ¡Hasta tenemos productos de la época que ya ni se consiguen!”, remarca.

Imagen anterior
Imagen siguiente
Experiencia de otros tiempos
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.