Luz

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Durante la escuela primaria era muy chiquito y flaquito, el típico pibe frágil y vulnerable. Con la gastadas de mis compañeros empecé a darme cuenta de que el mundo era hostil. Aprendí a luchar contra esa violencia y tratar de protegerme inventando historias”.

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“Sospecho todo el tiempo de
mí mismo”
 

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