“No tengo una vida perfecta”

Marcó la década de los noventa como la primera supermodelo latinoamericana con proyección internacional. Fuera de la pasarela, supo generar emprendimientos con su sello. Sus últimos proyectos la mantienen ocupada: es embajadora de AVON y directora de una carrera de moda en la universidad. habla aquí de su rol más íntimo junto a su marido Alejandro Gravier y sus hijos.

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