Luz

RSS

G Plus

Facebook

Twitter

En la pantalla de Max viaja a la Nueva York del 1900 para encarnar a un singular cirujano, tan seductor y brillante como autodestructivo.

Imagen anterior
Imagen siguiente
“Cada tanto
es bueno que
te odien”
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.