“Tuve una vida movida, y ojalá la siga teniendo”

Este año Julieta Cardinali decidió romper moldes y se animó al terror (en la película Ataúd blanco) y al culebrón (en Los ricos no piden permiso). La actriz habla en esta nota de su vida como mamá, del paso del tiempo, del esoterismo y de sus cuentas pendientes como mujer.

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