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15/11/2017

Sabrina Garciarena: “La maternidad jamás detuvo mi carrera”

Por Malen Lesser l La actriz asegura que ser madre la energiza para dar más. Una charla con una actriz inquieta, viajera y trabajadora que logró permanecer, hacer amigos y formar una familia en un medio fluctuante.

Con este segundo bebé estoy sorprendida de mi propia energía“, jura Sabrina Garciarena, cuya figura femenina parece aún más delicada entre los varones de su casa: León (3), Germán (42) y Beltrán (5 meses) que juegan revoltosos en el jardín de la casa que comparten. Sobre una manta, el bebé ya parece disfrutar de las demostraciones de cariño del primogénito que lo rodea y le alcanza juguetes, en un tierna escena que habla de lo bien que lleva su rol de hermano mayor. “Pero sigue siendo un bebote -aclara mamá Sabrina-, a veces me pide que deje al hermanito en la cuna para levantarlo a él. Son chiquitos, todos nos estamos acomodando“.

-¿Cómo es esto de ser mamá de dos?
-Ya pasaron los primeros meses en los que estaba muy hormonal. No la pasé muy bien al principio porque estaba dolorida por la cesárea y aparte me esguincé el pie un día antes del parto, todo junto. Pero a las tres semanas ya me sentía mucho mejor y bueno, va pasando ese momento en el que la euforia, la alegría y el caos es un mismo estado de ánimo. Más allá del agotamiento, ser mamá me encanta, me sale natural y me da fuerzas para todo. Ser madre de dos me encanta y tendría más, amo los chicos, renuevan, te llevan a que encuentres lo mejor de vos, son una bendición. Amo ser mamá de varones. Seguramente también llegará la nena si Dios quiere, aunque ahora ya no puedo ni pensarlo, sé que lejanamente lo quiero. Al principio me habían dicho que Beltrán era nena y estaba re ilusionada también.

“Con Germán fuimos mucho tiempo amigos antes de enamorarnos, yo creo que eso fue una fórmula perfecta. Y como padre es el mejor que hubiera podido imaginar. Se conecta con los chicos de una forma increíble, lo veo muy feliz en su rol y me encanta”.

-Al poco tiempo estabas en el set grabando para Golpe al corazón…
-¡Sí! Soy la mujer que ya murió del personaje masculino central para los flashbacks y escenas que nutren la historia del presente. Me animé también porque era como un pedido de amigos -los Estevanéz- y me doy cuenta que no fue difícil. La maternidad no te impide nada, a mí por lo menos me energiza. Me manejo bien dejando mi leche para el bebé, porque creo que la lactancia exclusiva es importante. Antes creía que detenías tu carrera para ser madre y hoy sé que no, que son sólo etapas. Por suerte en mi profesión se pueden manejar y yo nunca me quedo quieta, tengo una vocación desde que era niña, amo lo que hago y es compatible con mi vida familiar y con Germán, que fue una casualidad que también trabaje en el medio.

-Sin embargo, no sos de las que dice en: ‘no tengo amigos en el ambiente’…
-Trabajo desde chica y aparte sucede que en cada proyecto convivís más con tus compañeros que con tu familia. A veces afuera de tu país. Tengo grupo de amigos tanto en España donde viví y filmé dos películas, como en Italia, en donde hice dos series. Entonces no siempre pasa, pero a veces se arman amistades que son para siempre: con Facundo Arana trabajé y nos hicimos amigos, hoy somos además vecinos y nuestros hijos van a la misma escuela. También la familia Estevanez, el elenco de Costumbres Argentinas, a Luciano Castro, lo adoro, somos amigas con Julieta Cardinali, Micaela Vázquez, Branda Gandini… También soy amiga de la directora Teresa Constantini, que me dirigió en Felicitas y tuvimos una conexión muy especial. Lo que está un poco en cuestión es la poca duración de las relaciones en un ambiente que es muy cambiante. Yo valoro los vínculos, las personas, por ahí nos conocimos en un proyecto pero a partir de eso nace un afecto verdadero. No tengo un millón de amigos, pero siento más esto de que somos una gran familia en el espectáculo, que eso de que es un ambiente hostil. O naturalmente me junto con gente que ve la cosa como yo, no sé. A los dos, con Germán, nos encanta recibir amigos, familia, somos amigueros.

-¿Cómo te llevás con tu cuerpo a meses del segundo parto?
-Son casi las primeras fotos que hago y es raro, porque aumenté mucho de peso. Para mi estructura y mi estatura (1,60 mts) 20 kilos es un montón y aún no me recupero, todavía tengo que bajar unos 3 o 4 kilos. Puedo decir que no es fácil pero es lo natural: el cuerpo tarda en volver a su lugar y está bien que sea así. Nos da tiempo a acomodarnos, lo que le pasa al cuerpo es lo que nos pasa a nosotras por dentro, te estás conociendo con el bebé, te estás acomodando…

-¿Y cómo te organizas?
-Bien, pensé que me iba a descontrolar la vida y la estoy llevando bien. Tengo ayuda en casa, con cama adentro desde que nació mi segundo bebé. Germán casi no está durante la semana. Se va a la mañana a la Televisión Pública, después a Radio Rivadavia y a la noche tiene su programa en Fox. Es por eso tratamos de que el fin de semana sea el momento de estar los cuatro juntos. Yo estoy más en casa que el año pasado, que con la tira Los ricos no piden permiso estaba grabando hasta 13 horas afuera. Por ahora con un bebé chiquito eso no es lo que quiero, pero ya te digo, trabajo igual porque es lo que amo y me las arreglo para hacerlo de una u otra manera, siempre estoy haciendo algo aparte para diferentes marcas.

“Nunca me quedo quieta, tengo una vocación desde que era niña, amo lo que hago y es compatible con mi vida familiar y con Germán, que fue una casualidad que también trabaje en el medio”.

-¿Cómo sos como mamá?
-Un poco sobreprotectora, cuando son muy chiquitos, y después trato de adaptarme a lo que cada uno necesita. León es muy sensible, por eso trato de cuidarlo mucho, Beltrán ya veo que es más relajado, aunque es chiquito, va de brazo en brazo y se ríe de todo, nunca está molesto, es super tranquilo. Soy de seguir mis instintos, más allá de los libros, consejos y lo que puedas escuchar como experiencias cercanas. La verdad que hago lo que me funciona a mí. Dormimos todos en el mismo cuarto por ahora. El bebé en la cuna, León, Ger y yo en la cama grande. Y estamos bien. Somos felices.

-¿Estás más canchera?
-Sí, supongo, me siento más segura, al no ser la primera vez. Hicimos viajes juntos, así que debo estar más canchera si me animé. Fuimos los 4 de vacaciones a Cerdeña, Italia. También noto que estoy más relajada para organizar la partida del trabajo, sé que fluye, que puedo poner a mis bebés como prioridad y dejarlos al cuidado de alguien a la vez.

-¿Tenés alguna actividad que no sea tan conocida para la gente?
-Tengo un escritorio desde que nos mudamos para Zona Norte que es mi espacio creativo, ahí leo teatro, tomo clases de italiano con un amigo que aparte de ser profesor es actor, trabajamos con guiones y a veces escribo. Siempre me veo actuando a futuro, porque con la edad viene el desafío de interpretar otros personajes, pero quizá algún día me de el gusto de trabajar en guión o producción. Soy muy observadora, como defecto profesional, y me alucina meterme con la psicología de los personajes, leer eso en las situaciones cotidianas e intentar capturar eso en escenas que trato de plasmar, veremos si sirven con el tiempo. No tengo apuro.

-¿Cómo encuentran tiempo como pareja?
-Estamos en una etapa particular, pero nos conocemos ya, estamos juntos hace nueve años y tratamos de estar conectados, si yo voy a Capital lo busco para almorzar, sino hacemos una escapada a cenar, al cine, sino tenemos acá armado un espacio tipo cine e improvisamos una salida indoor, hay que tener imaginación.

-¿Cómo es él en casa?
-Ya nos conocemos y nos aceptamos como somos. Si me ve rayada ni se me acerca, enfila para otro lado, la casa es grande (risas). Fuimos mucho tiempo amigos antes de enamorarnos, yo creo que eso fue una fórmula perfecta. Y como padre es el mejor que hubiera podido imaginar. Se conecta con los chicos de una forma increíble, lo veo feliz en su rol también. Estamos los dos muy enamorados de nuestros hijos, es lo que siempre soñamos y aunque a veces no es lo más romántico, estamos agotados y no queda resto para el despliegue de una salida con caminos de pétalos de rosa, yo nos miro de afuera, en cualquier situación, y veo amor puro. Y digo “no me equivoqué“.

Cuidados post parto

Luego de aumentar 20 kilos en su segundo embarazo, Sabrina Garciarena se propuso volver a su peso de la manera más sana y gradual posible. “Entreno tres veces por semana haciendo funcional gym y salgo a correr por lo menos otras dos veces. Aparte voy a un centro de estética en donde hago tratamientos no invasivos para depurar la piel, quemar grasas y modelar la figura. Y lo más importante, en ese mismo lugar conocí a una nutricionista que me está enseñando a comer. La verdad nunca me había costado bajar, siempre fui naturalmente flaca y ahora recién estoy aprendiendo algunas costumbres que tienen que ver no sólo con lo estético sino también con lo saludable. Casi no como lácteos, ni harinas blancas. Me alimento bien y variado, como más frutas, verduras y trato de tomar mucha agua. Esto también repercute en León. En pequeñas cosas se puede alimentar a los chicos de manera más saludable: poner avena en vez de pan rallado a las milanesas, que coma frutos secos o fruta y no galletitas o pan. Comer sano es clave para la vida. En mi caso, mi aprendizaje fue vivir en carne propia esto que uno escucha: que lo mejor no es una dieta agresiva y bajar de peso, sino por poder mantener hábitos saludables“.

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