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17/11/2017

Vero Ivaldi: “Nos propusimos revalorizar los oficios”

Por Flor Rodríguez Petersen l La diseñadora Vero Ivaldi habla de sus desafíos como Coordinadora de Moda del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Dentro del área oficial “hay muchísimos temas para trabajar”, dice Verónica Ivaldi quien además de seguir adelante con la etiqueta que lleva su nombre, está al frente del Área de Moda de la Dirección General de Industrias Creativas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. “El de la indumentaria es un sector importante ya que además de comprender un montón de puestos de trabajo tiene un montón de posibilidades de negocios. Es un área que merece ser independiente y que requiere, en tanto industria creativa, atender las necesidades de diseñadores, universidades, industriales y jóvenes emprendedores. Desde acá se pueden pensar alianzas internas o incluso fuera del país”, asegura. Formó parte del colectivo Diseñadores del Bajo, que significó una renovación en la ciudad, realizó trajes para teatro, fue vestuarista de Los Brujos, en 1997 se convirtió en finalista del certámen Carrousel de Louvre en París y tres años más tarde realizó el primer desfile con su firma. En julio de 2016 recibió un llamado extraño: Diego Radivoy, Director de Industrias Creativas del GCBA, le pidió que no dijera que no antes de escuchar toda su propuesta. “Quería que fuera asesora en el área. Me interesó la propuesta porque yo siempre había sido independiente y nunca había trabajado en para alguien más -ni siquiera para alguna marca de moda- pensé que era un buen momento para hacer el cambio. Si bien nunca había incursionado en la función pública puedo entender la necesidad del sector. Ni bien me hacen una propuesta entiendo qué puede funcionar y qué no. Pensé que era una gran oportunidad no sólo para mi desarrollo personal sino también como representante del sector”, reflexiona.

“Estaba acostumbrada a gestionarme todo yo: si quiero algo, lo busco, peleo por ello si hace falta y lo consigo. Es un camino recto. Acá no: hay otros pasos a seguir. De a poco lo fui entendiendo y empecé a amarlo”.

-Sos diseñadora y hoy ocupás un cargo en la gestión pública. ¿Te generó algún conflicto de intereses?
-No. Pero los tiempos se modificaron y a veces siento que me desdoblo. Ya no me pasa tanto, pero al principio tenía que pensar si hablaba como diseñadora o como coordinadora. No abandoné mi marca, pero esto es lo que hoy ocupa la mayor cantidad de tiempo y me encanta: estoy sumando para la industria a la que quiero.

-¿Cómo hiciste para adaptarte a este nuevo rol?
-Tengo algo bueno que es el ser creativa y ordenada al mismo tiempo. La gestión pública tiene mucho de eso. En la primera reunión me hablaban de números y trámites. Todo eso me resultaba extraño. Y ahora me veo hablando de esos mismos temas; no es mi costado más fuerte pero me ayuda a entender un poco más cómo funciona este ámbito. Estaba acostumbrada a gestionarme todo yo: si quiero algo, lo busco, peleo por ello si hace falta y lo consigo. Es un camino recto. Acá no: hay otros pasos a seguir. De a poco lo fui entendiendo y empecé a amarlo. Me gusta hacerlo, tiene muchos desafíos y no paro un segundo. La cabeza funciona más rápido porque hay que pensar por muchas personas.

Además, ampliamos la convocatoria de Autores de Moda BA, era sólo para emergentes, luego incluímos a los estudiantes y ahora también a los diseñadores consagrados.

-¿Cuáles tienen que ser los pilares en el área de moda?
-Primero, trabajar en la construcción de una ciudad de moda. Buenos Aires tiene muchísimo potencial en diseño. Con los shoppings a cielo diseño, consumo y moda se empezaron a mezclar mucho. Está bueno que se puedan trabajar las distintas aristas. Por otro lado, tenemos varias semanas de desfiles y creo que es momento de amalgamar todo en un gran ciclo sabiendo que hay espacio para todos los que labran en pos del diseño. De a poco se va avanzando en eso. Además, ampliamos la convocatoria de Autores de Moda BA, era sólo para emergentes, luego incluimos a los estudiantes y ahora también a los diseñadores consagrados. Aparte de eso, estamos llevando adelante un programa de intercambio de estudiantes y talleristas: muchos prefieren ser diseñadores y por eso desde la secretaría nos propusimos revalorizar los oficios que, esto se debe saber, mantienen a la industria funcionando. Hay muchos eslabones detrás del diseñador para que la prenda sea tal como es.

-¿Qué aprendiste en este año como coordinadora de moda de la ciudad?
-Conocí una nueva faceta mía, descubrí que soy capaz de llevar adelante la gestión y que me gusta. Todos los días hay nuevos desafíos. Respeto muchísimo a mis pares y les pido su opinión cuando tengo que tomar decisiones. Sentía que era urgente reunir a los diseñadores, escuchar sus necesidades y buscar soluciones. Hicimos un encuentro en el marco de la Semana del Diseño. Hubo un debate en el que cada uno pudo plantear sus inquietudes y esto nos sirve como punto de partida para trabajar. A veces los diseñadores nos cansamos de que nos llamen para consultarnos y que después no haya cambios. Pero estoy convencida de que tenemos que construir entre todos, no podemos esperar que las soluciones vengan desde afuera. La idea es sumar lo que cada uno pueda aportar.

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