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11/12/2017

Milagros Schmoll: “Extraño poco y nada mi vida en el exterior”

Por Fernando Gomez Dossena l Después de 12 años de triunfar en el mundo de la moda extranjero retornó al país. Sin dejar de lado el fashion, se proyecta en el universo del arte y la actuación.

Sale perfecta. Con tan sólo un click el fotógrafo encuentra la foto tan buscada. No por nada se dedica desde los 14 años (tiene 28) al modelaje. Tiene algo muy singular, ese allure inexplicable que encantó a tantos fotógrafos y diseñadores de la industria. “Mili”, como le dicen, vivió en diferentes ciudades del mundo (Londres, París, Los Ángeles) y fue la niña mimada de Jean Paul Gaultier. Trabajó para marcas como Oscar de la Renta, Hermés, Dior, Armani y Dolce & Gabbana. Su última gran campaña internacional fue la colección cápsula de Lanvin para H&M que invadió las calles de las capitales más importantes del mundo. Hoy, y tras años de vértigo y aviones, la modelo de la agencia Look1 decidió volver a Buenos Aires. Instalada y “algo más madura” se prepara para un 2018 repleto de proyectos.

-Adelantanos un poco qué tenés en mente…
-Estoy intentando unificar mi veta artística vinculada a la pintura con la producción de moda. Con mi nuevo proyecto -que armé con mi socio Emiliano Mochiutti- busco que nuevas marcas vengan a trabajar a Buenos Aires a hacer campañas, por ejemplo. Además, quiero desarrollar más mi arte, representar nuevos artistas y en un futuro tener mi propia galería. Aparte, estoy por lanzar mi marca de camperas de cuero para vender acá y en el exterior. Encontré que el mix de moda y arte es lo que me apasiona y que puedo construir mi propio camino a largo plazo. Quiero trascender a la modelo, sin dejar el fashion de lado. Todo cambió mucho y hay que adaptarse y reconvertirse.

“Encontré que la moda y el arte es lo que me apasiona y que puedo construir mi propio camino a largo plazo. Quiero trascender a la modelo, sin dejar el fashion de lado. Todo cambió mucho y hay que adaptarse y reconvertirse”.

-¿Extrañás el modo de vida de esos años en el exterior?
-Nada. Primero porque tampoco se terminó -siempre existe la posibilidad de volver-, y segundo porque viví toda esa vorágine muy intensamente. Hoy no me tomaría siete aviones para llegar a un destino y hacer una campaña.

-¿Cómo fue reencontrarte con Buenos Aires?
-Me costó muchísimo. Dicen que para adaptarte a una ciudad necesitás un año y medio, por ahora voy un par de meses, estoy recién casi en la mitad del proceso. Las primeras semanas no le enganchaba el ritmo. Por un lado, la ciudad es súper veloz, pero por el otro tiene tiempos muy lentos. Más que nada para generar o concretar proyectos. ¡Siempre es todo más difícil! Me encanta Argentina, me reencontré con muchos amigos y mi familia. El retornar me hizo sentir como si hubiera hecho una larga carrera universitaria en el exterior y recién la acabo de terminar. Lo cierto es que estoy agotada de estar en países que no son los míos y siempre siendo yo la que se tiene que adaptar. Argentina me recibió con las mejores noticias: ya participé de la serie Edha de Netflix.

-¿Cómo fue la experiencia?
-Nunca había trabajado ni en cine ni televisión en Argentina y me encantó. No puedo adelantar mucho, pero mi personaje no es una modelo, tiene una historia de amor y dramática muy interesante.

-¿En qué cambió el mundo de la moda desde que empezaste?
-Es más difícil crear una carrera como la mía porque todo es más efímero. Los códigos de las redes sociales transformaron mucho al mercado. Hoy es importante la cantidad de followers que tenés, entonces una modelo compite con una blogger por un mismo espacio de trabajo. Eso por suerte nunca me pasó, se mezcló todo en poco tiempo.

-¿Cómo ves el mercado argentino?
-Esta temporada hice varios desfiles y noté que existe un impulso interesante que se vincula lo verbal también en la ropa. El decir llegó al diseño, es una era de personificación y búsqueda de identidad, todos queremos comunicar qué pensamos y la moda no se quedó afuera.

-¿Te gusta la moda?
-Me encanta. Cuando empecé a trabajar en la industria no tenía idea de nada y fue aprendiendo en el hacer. Me empezó a interesar por la historia y, más bien su influencia sociocultural. Es una forma de expresión muy interesante. Es arte muy subjetivo como todas las ramas expresivas… hay piezas de Maison Margiela o John Galliano que nunca entendí, como me pasó con pinturas de grandes artistas. Por otro lado, no soy esclava de la moda, siempre tuve mi estilo y no tiene que ver con las tendencias.

“Estoy en una relación bastante reciente, de dos meses. Llegué y Argentina me dio de todo. Si hubiera sabido venía antes (risas). Es un empresario, pero que nada tiene que ver con el medio”.

-¿A quiénes admirás?
-Martín Margiela desde siempre, porque fue discípulo de Jean Paul Gaultier, a quien adoro. Hoy sigo mucho a Vetements que logró dar un giro bien relajado al diseño. Respeto a Karl Lagerfeld porque siento que a lo largo de sus años mantuvo a Chanel, Fendi y a su propia firma muy bien. Me gusta Miu Miu, porque tiene un costado femenino. Me identifico con los más creativos como Marni, que es de los que van un poco más allá. Y nombrar a Alessandro Michele (Director Creativo) y su trabajo en Gucci es una obviedad.

-¿Y de acá?
-Me gusta mucho Pablo Ramírez, es fiel a su estilo, a su visión del mundo, tiene algo muy teatral que me hace acordar también a Jean Paul Gaultier. ¿Más jugado? Santiago Artemis. Me parece que es el más contemporáneo: un chico joven, excéntrico y sin miedo a ser él con su estilo.

-¿Cómo es tu vida hoy en Buenos Aires?
-Relajada, pero, a su vez, logré tener una rutina. Es fundamental para estar organizada y no comenzar a extrañar. Voy dos veces por semana a yoga, dos a equitación, busco a mis sobrinos al jardín… ¡Me llené de planes! Y es la primera vez que estoy con toda mi familia en la misma ciudad, somos 10 hermanos, así que eso me insume muchísimo tiempo.

-¿Cuándo pintás?
-Trato de hacerlo todos los días. Me despeja y me hace bien, así como el deporte. Puedo descargar toda mi furia y ansiedad por esos dos canales.

-¿Tenés ganas de seguir con la actuación?
-Sí, aunque quizá me interesaría hacer cine en Buenos Aires, ya que hice algunas participaciones en Francia.

-¿Estás en pareja?
-Sí, es una relación bastante reciente, de dos meses. Llegué y Argentina me dio de todo. Si hubiera sabido venía antes (risas). Es un empresario, pero que nada tiene que ver con el medio.

-Para terminar, ¿cómo tenés pensado festejar Navidad?
-Tres veces la pasé en el exterior (Una vez en París, otra en Londres y la última en Los Ángeles), en general siempre intento que sea con mi familia en Buenos Aires, ¡ya hay diez niños en la familia y tengo tres ahijados! Y este año seguro será igual. Le doy importancia, pero tampoco tanta, siento que es un evento más para divertirme y compartir con gente querida.

 

VIAJAR POR MILAGROS
Un lugar para…

…descansar: “Las Islas Maldivas son un paraíso, también elijo las playas de Uruguay pero fuera de temporada”.
…enamorarse: “La isla de Bali, es mi pendiente. St. Marteens y St. Barths son lugares divinos.
…ir de compras: “Sin dudas Londres. Es una ciudad que no tiene un estilo tan definido y está repleta de opciones vintage y mercados, entonces encontrás siempre de todo. Lo que uno busca está ahí. Sino Japón, pero es muy caro”.
…ver galerías de arte: “Venecia, París, Londres, Tokio y Nueva York”.
…extrañar: “Sin dudas, París. Viví mucho tiempo allá, extraño el idioma, la pastelería, la comida, el cine independiente, la belleza que tiene en cada esquina”.
…sorprenderse: “Lisboa, Praga, Viena y algunas ciudades suizas como St. Moritz y Zúrich”.

Edición Nro:

 

 

3 pensamientos en “Milagros Schmoll: “Extraño poco y nada mi vida en el exterior””

  1. NO SOY UN MAL EDUCADO, PERO ME “CAGO EN EL FOTOGRAFO QUE DICE QUE CON UN CLICK ENCONTRO LA FOTO PERFECTA” PARA QUE EXISTE EL FOTOSHOP?????? SI SE FIJAN BIEN, PARECE QUE LA MODELO TUVIESE PENE!!!!!!!!!ES UNA ARRUGA DEL PANTALON.

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