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06/01/2018

Belleza

Claves para desprogramar kilos

¿Pueden emociones del pasado afectar nuestro peso presente? ¿Es factible que el peso ideal dependa mucho de los sentimientos?

En esta época del año, con las altas temperaturas al acecho, se hace más fuerte el deseo de tener un cuerpo armonioso para disfrutar de las vacaciones sin complejos. Pero la imagen que devuelve el espejo muchas veces no es la esperada, y los kilos de más se transforman en una pesadilla de la que parece imposible despertar. Natalia Barrera, terapeuta holística, afirma que el sobrepeso, como la mayoría de las enfermedades asociadas a trastornos metabólicos, es producto de conflictos emocionales inconscientes,y asegura poder tratarlo mediante la escucha activa y la identificación con el paciente. Junto a su socia Fernanda Amorosi, creó Desprogramar los kilos que te sobran: un método que promueve el bienestar físico, mental y espiritual con resultados a largo plazo. “Es un proceso de consciencia y cambios reales cuyo objetivo supera el llegar bien al verano. Se trata de ser delgado y saludable para siempre”, señala.

Los tres pilares
Según explica Barrera, la persona con kilos de más suele tener diferentes conflictos emocionales, entre los que se destaca el de abandono. “Es el que la lleva a no tener fuerza de voluntad para concretar una alimentación saludable, entrenar su cuerpo y hacer los cambios de hábitos necesarios para lograr el objetivo. Pero detrás existen otros problemas. Puede ser algo que le haya pasado con sus padres, en su relación de pareja o con el dinero. Por eso, cuando las personas tratan el tema del sobrepeso, terminan resolviendo esas situaciones”, sintetiza la terapeuta.
El programa que crearon estas especialistas consta de un proceso de tres meses –lo que demora el cerebro en generar un nuevo hábito-e intenta superar los tres conflictos fundamentales que están detrás de cualquier problema de sobrepeso:
-La raíz emocional. Es la que lleva a comer, a tener atracones, a desvalorizarse y a seguir en una conducta autodestructiva. Se buscan los conflictos y su solución.
-La parte nutricional. Cambiar la idea de vivir a dieta y contar calorías por aprender a nutrir el cuerpo e incorporar hábitos saludables.
-Entrenamiento físico. Se realiza una rutina adaptada a cada paciente que apunta a perder grasa y ganar masa muscular.
La especialista cuenta que, previa consulta médica, la mayoría de las personas puede probar el tratamiento, y que cada semana se van logrando resultados. “El éxito se debe a poder resolver situaciones que no se habían solucionado en el pasado”, expresa Barrera.

 

Pensamientos positivos
Apoyando la idea de que ciertos déficits emocionales pueden convertirse en detonantes para el desarrollo y la permanencia de trastornos de la conducta alimentaria, el doctor Gonzalo Wiersba, director médico de GEOMEDIC y jefe del Servicio de la Unidad Consulta de Obesidad y Pérdida de Peso, y la licenciada Victoria Albert Brotons, colaboradora del servicio y experta en Inteligencia Emocional indican que cuando se habla de alimentación, debemos distinguir entre la física y la emocional. “La última hace referencia a la alimentación relacionada a un estado de ánimo. Cuando una persona sufre frustración, ansiedad o estrés, al no poder expresarlo de forma correcta, sucumbe al impulso de una ingesta desmesurada”,cuentan. Por eso, ellos proponen un Plan de Eliminación de Sobrepeso Emocional en el que se incluyen terapias alternativas y complementarias.“Una vez identificado que la señal de hambre es emocional, es importante enfocarse en el pensamiento y los sentimientos. Así se podrá hallar la solución, que no será abrir la heladera y comer”, afirman.

Y si los sentimientos negativos y los traumas llevan a alimentarse inadecuadamente, todo parece indicar que los positivos ayudan a comer mejor. La licenciada María Cecilia Rodríguez, psicóloga de la Fundación Medihome,dice que: “cuando el estado de ánimo es bueno, tendemos a tomar decisiones más saludables con respecto a la ingesta”. Esto hace entender que si se quiere modificar la forma de comer, se tiene que modificar la de pensar. “Recurrir a la creatividad, al sentido del humor, a la alegría y al agradecimiento, es una buena manera de emprender el cambio”, añade Rodríguez.

En movimiento todo es mejor
Martín Venturino, licenciado en educación física, también indica que el sobrepeso y la obesidad, “se asocian a hábitos alimenticios inadecuados que generalmente se ven ligados a lo emocional. Por eso, es importante controlar las emociones mediante el apoyo de un psicólogo especializado”. Venturino agrega que recientes investigaciones “han demostrados que el entrenamiento de fuerza tiene grandes beneficios en programas controlados de pérdida de peso, con efectos fisiológicos y estructurales”.

 

Consejos anti kilos
La licenciada Natalia Parma, psicóloga clínica, psicoterapeuta cognitiva y psicoanalista, da tips para desprogramar la ganancia de peso:

> Consultar al médico, quien derivara a los especialistas que correspondan.
> Las terapias breves resultan una muy buena opción
para tratar emociones negativas y conductas
que llevan a la persona a tener acciones que permiten
el aumento del peso.
> No buscar compensar dificultades afectivas con la ingesta de comida.
> Compensar angustias, tensión psíquica, tristezas, enojos y frustración con actividad física. Además de quemar calorías, estaremos generando químicos que ayudan
a que el estado de ánimo sea positivo.

 

 

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