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27/01/2018

Hombres: ¿Qué hacer contra la caída de pelo?

El aumento de consultas demuestran que hoy el sexo masculino está dispuesto a darles batalla a los designios de la herencia. Un repaso de los tratamientos según el nivel de afección.

Las preocupaciones estéticas de todas las personas cambian con los años y los hombres no son la excepción. Puede que un físico bien trabajado y tonificado sea el desvelo de los veinteañeros y combatir abdomen y flaccidez a los treinta o cuarenta, pero después de la cuarta década, sin dudas, los hombres empiezan a sentir el peso de los años sobre la cabeza. Aunque algunos lo toman con resignación, la pérdida de cabello es algo que desagrada en general a todo el sexo masculino. No sólo porque atenta contra la imagen sino porque indudablemente la falta de pelo suma años y da una apariencia más madura que, muchas veces, no se corresponde con la edad cronológica de la persona.

Las estadísticas confirman claramente este deseo ya que en los últimos 10 años la demanda de tratamientos estéticos aumentó el ciento por ciento. El menú de opciones abarca cuestiones antiage, reductores de abdomen y hasta depilación, pero lleva la delantera –por lejos- la demanda de tratamientos para recuperar el cabello.
El rango de edades que consulta es amplio y va desde los 20 hasta los 75 años, aunque los que concretan los tratamientos están entre los 35 y 45.

Cuando el problema se desencadena sólo resta combatirlo con las mejores armas médicas. Según el Dr Nicolás Lusicic, médico cirujano plástico fundador de Hair Recovery:“En el mundo, en los últimos dos años, los tratamientos para recuperar el pelo han crecido un 60%. Dentro de este universo el implante capilar se consolida como el favorito”. Estos datos son confirmados por la ISHRS (International Society of Hair Restoration Surgery) que fundamenta la elección por ser un procedimiento con resultados permanentes, rápidos y de aspecto natural.

“El 60% de la caída del pelo obedece a cuestiones androgénicas”

Si bien el implante tradicional se sigue realizando asiduamente, acaba de llegar al país una tecnología robótica que mejora de manera notable el procedimiento. Vale recordar que el implante se basa en extraer de la nuca del paciente una tira de piel con cabello (que tienen una carga genética diferente y los hace más resistentes) y éstos son implantados en los lugares que faltan de manera manual por el cirujano. El pelo superior posee en la raíz un receptor de hormona masculina (testosterona) que, cuando el nivel en sangre disminuye, provoca la caída. El pelo de atrás y laterales no poseen esos receptores, por lo tanto no se ven afectados.

El diagnóstico médico es vital en estos casos. Es el profesional el que evalúa la densidad del pelo, grosor y porcentaje de zonas despobladas.
A partir de allí se establecen diferentes niveles:
Nivel 1:
Pérdida incipiente, con volumen y grosor conservados y aún sin entradas en la frente. En este caso se opta por shampoos, ampollas y demás productos de uso domiciliario.
Nivel 2:
Con afinamiento del cabello y mayor perdida de densidad. Cuando ocurre se sugiere un tratamiento con plasma rico en plaquetas (que ayuda al crecimiento, tratamiento con Nutrifol y otros agregados como Finasteride, Minoxidil, láser o vitaminas.
Nivel 3:
Ya con entradas en frente, coronilla y perdida notoria de densidad. En estos casos se sugiere el trasplante y es el profesional el que determinará si es para la técnica tradicional o para la tecnología robótica ARTAS 9X.

Aunque el implante es la solución definitiva hay pacientes que por tener una perdida de pelo moderada o por temor al procedimiento, prefieren opciones intermedias antes de tomar la decisión. Para estos casos hay un tratamiento denominado Nutrifol, que es el concepto más moderno para prevenir y recuperar. Utiliza la mesoterapia (técnica ideado por el médico francés Michael Pistor en 1952) para introducir de manera local en la piel pequeñas dosis de nutrientes, donde se necesitan y de manera que no pase a la circulación sistémica. Se aplica de modo ambulatorio en sesiones de 10 o 15 minutos y se logra llegar al bulbo y nutrirlo. Usualmente se sugiere una vez por semana durante tres meses al año y el uso de una versión en spray para mantenimiento doméstico.

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