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26/03/2018

Estimular las células: la clave antiage

Por Carina Etchegaray | La bioestimulación facial, una nueva mirada estética que combina componentes originales en tratamientos de gabinete, cremas y sérums y tecnología de refuerzo.

Renovar, iluminar, tensar y redefinir son algunos de los objetivos que buscamos las mujeres cuando queremos mejorar la piel de la cara. Por suerte, la ciencia y las investigaciones avanzan día a día y logran remixar nuevas sustancias para conseguir más y mejores resultados.
En la lucha por combatir la flaccidez y el envejecimiento prematuro lo más novedoso es la bioestimulación facial, que mejora la apariencia de la piel a partir de los 30 años, cuando comienza a ser más lenta la regeneración de la dermis y empiezan a aparecer los primeros surcos o arrugas.
“Es un tratamiento estético furor en todo el mundo, que estimula la producción de colágeno y elastina para, a través de estas sustancias, regenerar el tejido, lo cual se traduce en una piel más tersa y joven”, explica al Dr. Pedro Rovere, dermatólogo.
A través de diferentes tratamientos en gabinete y con el apoyo en casa de cremas y sérums específicos, el principal resultado de la bioestimulación es activar la función del fibroblasto, la célula encargada de la estructura y la calidad de la piel, optimizando su función en el organismo para obtener una piel más tersa, combatir la flaccidez, disminuir las arrugas y lograr la desaparición de surcos pequeños, aumentar la elasticidad y la firmeza, hidratar, mejorar las manchas y las cicatrices y ayudar a combatir el enrojecimiento.

Proteína mágica
Cuando somos jóvenes, el rostro tiene forma de triángulo invertido y, a medida que pasa el tiempo, cambia y se transforma en un triángulo normal. “Esto es lo que no queremos que suceda, porque el semblante se transforma y aparece la expresión de cansancio. A veces, esto no necesariamente aparece en personas mayores, sino que por genética ya lo podemos ver en mujeres a partir de los 20 años”, destaca por su parte la Dra. Alejandra Bugallo, especialista en estética.
Por eso, la presencia de colágeno se vuelve vital, porque es una de las principales proteínas estructurales de la piel, responsable de que se vea firme y que va disminuyendo en su producción a medida que pasan los años, formando arruguitas y desdibujando el contorno facial.
Otro factor que, según últimas investigaciones, aporta su cuota negativa en este punto es el estrés, que desencadena en el organismo un gran número de alteraciones y enfermedades que se dan a distintos niveles, desde complicaciones cardiovasculares a otras estéticas, como la caída del pelo y, también, alteraciones en el aspecto de la piel. “Para bioestimular y combatir el estrés, la combinación de vitaminas B5, 6 y C, con magnesio, selenio y calcio, es esencial para la síntesis de colágeno, el aumento de los glóbulos blancos, y el incremento de la formación de los vasos sanguíneos que nutren la piel”, asegura la cirujana plástica, Dra. Cristina Sciales.
La versión renovada de láseres, radiofrecuencia, ozono, cócteles con diferentes componentes (como ácido hialurónico, retinol, hidroxipatita de calcio, entre otros) y productos para continuar el tratamiento en casa forman parte del combo que bioestimula la piel de adentro hacia fuera.

De gabinete
> No invasivo. EnerJet es una de las más recientes tecnologías de rejuvenecimiento que trabaja mediante la aplicación de diferentes productos activos -entre ellos el ácido hialurónico y vitaminas- a través de un jet de alta presión de aire, sin agujas. Refresca, tensa, mejora el aspecto general de la piel, las líneas de expresión y las cicatrices. Se recomiendan de una a tres sesiones por mes. (Dr. Pedro Rovere, desde 13.000 la sesión).
> Más vitaminas. El “Cóctel de Meyer” aporta equilibradamente vitaminas (B5, 6 y C, más magnesio, selenio y calcio), esenciales para la síntesis de colágeno, el aumento de los glóbulos blancos, y el incremento de la formación de los vasos sanguíneos. Permite que el retinol ejerza su papel en la formación de los tejidos de la piel, beneficiando la cicatrización, hidratación y formación de células protectoras para el manto cutáneo. Se aplica por vía endovenosa y el tratamiento es diseñado de forma individual, previa consulta médica. (Dra. Cristina Sciales, $5200 la sesión).
> Nuevos rellenos. Radiesse propone una renovada forma de alisar arrugas y pliegues, otorga volumen y contorno al rostro, y rejuvenece la piel a través de la aplicación de microesferas de hidroxiapatita de calcio, un relleno dérmico que se puede complementar con el ácido hialurónico. Es ideal para tratar el rostro, cuello y escote, reposicionar los tejidos y, en personas jóvenes actúa en forma preventiva. Los resultados permanecen por 18 meses. (Dra. Valeria López, $ 7000, la sesión).
> Radiofrecuencia. Lo más novedoso sigue siendo Thermage, no invasivo, también llamado “lifting del almuerzo”, porque se realiza en tan solo una hora y no necesita reposo. Alisa la piel con arrugas o imperfecciones, perfila los rasgos faciales alrededor de los ojos, la mandíbula y la zona del cuello.Genera un efecto frío-calor-frío que provoca la contracción del tejido y la remodelación del colágeno y de la elastina, sin dolor y con solo una sesión cada dos años. (Dr. Fernando Sconfienza, desde $26.000 la sesión).
> Lifting sin cirugía. Ultherapy es ultrasonido no invasivo para tratar la flaccidez, combatir el envejecimiento de la piel y lograr una apariencia más fresca y joven desde la frente hasta el pecho. Utiliza imágenes de ultrasonido que permite a los especialistas ver las capas de tejido objetivo durante el tratamiento para asegurar que la energía se deposita donde sea más beneficioso, estimulando la formación de colágeno y elastina. (Dra. Alejandra Bugallo, $35.000 la sesión).

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