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14/05/2018

Un tour wellness por la Patagonia secreta

Por Malen Lesser | Quien anhela tranquilidad, vistas increíbles y buena comida, sabe que la Patagonia argentina ofrece esto y mucho más. El plus que se expandió en los últimos años tiene que ver con la proliferación de centros holísticos que buscan relajar, mimar y ayudar a conectarse con uno mismo. Paisajes, placer y renovación de energía.

El entorno es sencillamente de ensueño. La vista a la cordillera de los Andes y el cerro Piltriquitrón. El aire del lago y sus ríos de deshielo. Infinitos tonos de luz a cada hora. Frutos autóctonos como sauco, rosa mosqueta o frambuesas colgando como tesoros silvestres a la mano del transeúnte. Lengas y ñires sobre las laderas de las montañas pintando el paisaje de rojo y amarillo en otoño. Estas son algunas de las maravillas que durante todo el año se pueden disfrutar en una zona privilegiada de la Patagonia y que comprende regiones famosas como El Bolsón y el Lago Puelo, y otras menos populares como Epuyén, El Hoyo, Cholila y El Maitén.

Genuino descanso

Además de maravillar con las postales que captura la vista, la región tiene el plus de hilvanar el encanto natural con un concepto de wellness cada vez más amplio. La zona, sobre todo El Bolsón, reúne a más de 50 especialistas en más de 10 centros. Así conforma una variante interesante para aquellos turistas que busquen viajes de depuración, retiros de yoga, meditación, acupuntura y otros métodos que apuntan a la recuperación del eje perdido en la vorágine cotidiana de las grandes ciudades. El abanico de ofertas es inagotable, original y magnético. Una vez que uno comienza a tomar contacto con esta otra Patagonia es probable que vuelva siempre. Los mejores expertos y terapeutas alternativos, médicos formados en medicina china, ayurveda (medicina tradicional india), maestros de tai chi y técnicas combinadas para masajes holísticos y limpiezas energéticas conforman una red de especialistas que ayudan a transitar un riquísimo viaje al interior. Atraídos por la energía única del lugar llegan miles de turistas cada año a realizar estas actividades. Y esto es porque la sociedad occidental está más preocupada por lograr un estado de bienestar, tanto físico como mental, por supuesto incluyendo lo estético y el relax, y por aprovechar las vacaciones para dar espacio, desplegar y armonizar lo que somos como seres humanos.

Terapias Holísticas

Muy mencionadas últimamente, pero ¿qué son exactamente? Son aquellas que apuntan a la sanación natural del organismo, a estimular la capacidad de cada uno de volver al equilibrio. El ser humano es concebido como una unidad cuerpo, alma, mente, escapando a la tendencia de tratamientos sólo físicos, típicas maneras de abordar una dolencia según la alopatía. Uno de los centros más importantes en El Bolsón es Lumina, creado por Aluminé Honik, con más de 35 terapeutas en disciplinas como lectura del aura, limpieza energética o baño de Gong, masajes holísticos con técnicas mixtas, entre otros, y que recibe 1400 visitantes por mes. El espacio es imponente: dos pisos construidos con materiales naturales, paredes oxigenadas con adobe, paja y arena volcánica, techos vivos y espacios sin ángulos rectos que favorecen la circulación energética. Para coronar este lugar casi místico, un salón de 100 m2 con dos enormes ventanales de vitraux en forma de ojo, símbolo de uno de los 7 Chakras. Claro, con la imponente vista al Piltriquitrón. “Sin duda la energía de este lugar es muy intensa. Hay quienes no la soportan y quienes se zambullen y emergen renovados. Es iniciar un camino, personal, único e ir encontrándose con la ayuda de herramientas, muchas ancestrales, que tenemos olvidadas. Ocurre que desconocemos nuestro propio poder para sanar“, explica con voz pausada y serena. “Es un lugar elegido por muchos maestros budistas y convergen aquí distintas filosofías que tienen que ver con el regreso a lo natural. Se trata un poco de cambiar la cabeza, de aprender recursos para encontrar nuestro propio ser, vivir en paz con nuestra energía“, resume. Uno de los tratamientos estrella es el baño de gong, que realiza ella misma. Consiste en una inmersión de sonido que se propone movilizar las aguas del cuerpo para así limpiar energéticamente ese alma. Y es que para entregarse a estas opciones hay que soltar lo conocido hasta aquí. Ni siquiera los masajes son como los que uno imagina en cualquier centro de wellness de las cuidades, sino que son un mix de técnicas para lograr un efecto holístico sensitivo. Un masaje que tiene en cuenta lo físico, emocional y espiritual, logrando que los movimientos hagan vibrar lo más profundo del ser para que la energía vital se regenere, renueve y libere dolencias.

Anabel Brain, hija de una inglesa criada en África que se instaló en El Bolsón en los `60 combina técnicas espirituales de pueblos originarios con chi nei tsang, una práctica que propone despertar la coinciencia corporal. En Casa Isis, espacio del que es fundadora y mentora, ofrece lo aprendido trabajando el abdomen con toques profundos y ligeros para sanar órganos internos y sistemas vitales del cuerpo de una manera sorprendentemente efectiva para quién lo experimenta. Incluyendo la alineación del aparato digestivo, respiratorio, linfático, nervioso, endócrino, urinario, reproductor y el sistema de meridianos. Con esta misma técnica se trabajan cargas emocionales para que sean progresivamente digeridas. El plus es que se realiza a cuatro manos. Spa Las Nalcas es dirigido por Cristal Gutiérrez y aunque está más ligado a lo que conocemos por wellness, tiene la particularidad de trabajar con arcillas y cacao de la zona para sus tratamientos de depuración facial, además de ofrecer circuitos hídricos, aromaterapia y técnicas manuales para favorecer el sistema linfático corporal. Hasta acá, todos los terapeutas son nativos de la comunidad, pero también hay quienes no lo son. Fernanda Magadán nació en Coronel Suárez y se formó en medicina china en Buenos Aires. Hoy da clases de pakua y tai chi, artes marciales chinas, acupuntura y abrió El Recinto, un centro de talleres, terapias y actividades que revoluciona la zona. Dirige desde la carrera de medicina china en El Bolsón donde los inscriptos suman la matrícula más alta de todo el país. En cuanto al centro Anahata, también podría decirse que su construcción es tan armónica y respetuosa del ambiente que parece parte del paisaje. Construido también con adobe, tierra volcánica y materiales autóctonos, ofrece distintos tipos de yoga como vinyasa, hatha, kundalini, suave y restaurativo. El maestro Germán Garro, también ex porteño, llamó así a su centro por el chakra del corazón. También ofrecen canciones de luz y artes energéticas de sanación. Un verdadero viaje hacia uno mismo.

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