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16/06/2018

Las píldoras anticonceptivas cuestionadas

Por Soledad de la Torre | Más de 100 millones de mujeres en todo el mundo las eligen como forma de evitar embarazos, sin embargo son muchos los mitos que circulan a su alrededor sobre posibles riesgos para la salud. ¿Qué hay de cierto en cada uno de ellos?

Resulta el método anticonceptivo más seguro del que se dispone en la actualidad ya que, utilizada correctamente, la píldora previene embarazos con un 99 por ciento de efectividad. Pero además, proporciona importantes beneficios secundarios, como la menor duración del período, la disminución del dolor menstrual y de su sangrado, la mejoría de algún tipo de acné, de la caída del cabello, del tratamiento de quistes de ovario y de problemas hormonales como la menopausia.

De todos modos, su uso está envuelto en grandes mitos acerca de efectos secundarios que condicionan a las mujeres a la hora de tomarla y poco se sabe sobre su veracidad. ¿Son cancerígenas?, ¿afectan la fertilidad?, ¿disminuyen el deseo sexual?, ¿engordan?, ¿causan malestar? Todas las respuestas en esta nota.

Mitos y realidades
Un miedo común antes de comenzar a tomar la píldora –que puede ser desde que la mujer desee no quedar embarazada hasta la menopausia- es que su empleo continuo provoque esterilidad. “Esto es falso ya que la ovulación de quien ha tomado anticonceptivos se restituye normalmente entre uno y dos meses luego de suspenderlos”, asegura la doctora Lourdes Crespo, ginecóloga de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina, y agrega que los descansos no son aconsejables porque pueden afectar la efectividad del tratamiento. “En condiciones ideales, sólo debe interrumpirse cuando la pareja quiere concebir o cuando el ginecólogo lo considere apropiado”.

Otro de los mitos indica que la pastilla podría tener alguna relación con el cáncer de cualquier tipo. Al respecto, la doctora Evangelina Morganti, obstetra y ginecóloga de Los Arcos, aclara que “tiene efecto protector sobre el cáncer de endometrio. Este será mayor mientras más tiempo se use, y se prolonga hasta 5 años luego de suspendido el método. Lo mismo sucede con el de ovario, cuyo efecto se mantiene hasta 15 años”. En cuanto al de mama, la especialista expresa que “algunos estudios sugieren que puede aumentar ligeramente el riesgo. Sin embargo, con los anticonceptivos que se emplean hoy, esta asociación pierde fuerza. De todos modos, siempre se deben tener en cuenta los antecedentes de la paciente y elegir el mejor método junto al ginecólogo”.

Otro temor habitual en las usuarias es que su vida sexual se vea afectada. Sobre este tema, el doctor Rodolfo Atilio Righetti, coordinador del Servicio de Ginecología del Sanatorio Finochietto, señala que “si bien algunas mujeres se han referido a la disminución del deseo, la evidencia al respecto es muy baja y se necesitan más estudios”.

Efectos secundarios
Lejos de mitos y temores, un punto a tener en cuenta antes de planear el tratamiento anticonceptivo junto al médico es que la píldora posee algunas contraindicaciones: “No debe emplearse en pacientes mayores de 35 años que fuman, con presencia o antecedentes de eventos trombóticos, migrañas con focos neurológicos o diabetes con compromiso vascular”, advierte la doctora Bárbara Lotti, médica especialista en reproducción asistida. El doctor Leonardo Imbriano, cirujano plástico y ginecólogo a cargo de la Unidad de Estética Genital Femenina en Delsur, añade que “tampoco se recomienda en mujeres con ciertas alergias, quistes hepáticos, presión alta y cáncer”. Además, la eficacia de la pastilla puede disminuir cuando se usa a la par de medicamentos para la epilepsia o algunos antibióticos. Por eso, “hay que informar al médico si al comenzar a tomar anticonceptivos la paciente está realizando un tratamiento en paralelo o si incorpora medicación”, puntualiza la doctora Lotti.

Finalmente, si bien la mayoría de las mujeres tiene buena tolerancia, existe un bajo porcentaje que puede manifestar algún efecto como consecuencia de la toma. “Los más frecuentes suelen ser cefalea, mastalgia, mareos, aumento de peso, cloasma, amenorrea, libido y sangrado intermenstrual. Por eso siempre es necesaria la evaluación luego de los primeros meses de uso y, en caso de ser preciso, hay que rotar la pastilla hasta encontrar la adecuada para cada una”, asevera Daniel Domato, ginecólogo de la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires.

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