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08/08/2018

“Sé que puedo convertirme en una estrella pop”

Por Fernando Gomez Dossena l Vuelva a la tevé con una propuesta bastante singular: El Host, un show all inclusive (FOX) junto a Adrián Suar. La más completa de las actrices del momento cuenta cómo se inspira, por qué no se casaría nunca y -en época bien feminista- revela el motivo por el cual siente debilidad por los varones.

“A veces estoy en el colectivo e imagino que todos los pasajeros se ponen a cantar y se arma una especie de comedia musical yankee”, cuenta Natalie, al tiempo que confiesa que desde chica tiene una gran imaginación. De esas que se disparan hacia lugares súper inesperados e increíbles. De ñina -y ahora también- se tomaba un tiempo y soñaba en silencio. Y así, cerrando los ojos y creyendo fuerte en sus deseos, cumplió muchísimos: el de ser actriz, el de protagonizar un musical y el de ser cantante. Este último lo acaba de estrenar y la tiene súper entusiasmada, así como The Host. Este nuevo programa de tevé (se emitirá a partir del 22 de agosto a las 22:30 horas por Fox) la convoca a ser protagonista de un show que mezcla ficción, musicales y actualidad en el que participan Adrián Suar, Martín Bossi y Nicolás Vázquez. Ella se pondrá en el papel del amor de la vida de “El Chueco”, a quien abandona de una manera inesperado durante su luna de miel.

“Pienso en J.Lo y no me veo como ella, pero sé que estoy capacitada para hacerlo. A veces la vida te lleva por caminos inesperados. Igualmente creo que siempre hay cosas que está bueno soñarlas en silencio”.

-Tuviste un 2017 muy movido por el éxito de la tira Las Estrellas, ¿qué hiciste apenas terminaste de grabar?
-Cuando finalicé con toda esa locura se me ocurrió sacar una canción. No se me cruzó la palabra descanso por la cabeza.

-¿No tuviste vacaciones?
-Sí, después de eso me fui a Brasil a dónde trabaja en verano mi novio con su posada. Ahí me dediqué a descansar, pensar y componer temas nuevos. Me fui tranquila porque sabía que volvía y tenía trabajo.

-¿Qué hacés cuando estás allá?
-Estoy en patas todo el día, me transformo en Pocahontas. Me gusta estar de vacaciones y sin movimiento. Cuando decido frenar lo hago al ciento por ciento. Amo ir a la playa, salir a caminar y estar en contacto con la naturaleza.

-¿Cómo llegó la propuesta de El Host?
-Me lo propuso Adrián y me dijo que era para hacer de ex pareja de él. Me pareció raro, es más le dije: ¿estás seguro?. Me interesó trabajar para Fox y llegar a un público súper amplio de toda Latinoamérica. Me encanta hacer comedia y más de la mano de Adrián.

-¿Cómo es trabajar con el jefe?
-(Piensa). Y… genera una presión extra, claro. Al principio me puse nerviosa, pero después me di cuenta que esta vez era también mi compañero. Él es generoso, relajado y muy buena onda, es un niño que está jugando y te invita a ese juego.

-¿Cómo es Milagros, tu personaje?
-Es impulsiva, apasionada, se deja llevar por lo que siente y siempre se la juega.

-¿Sos así?
-Bastante parecida, pero jamás dejaría a mi pareja en medio de la luna de miel. Ante todo soy respetuosa del otro. (risas).

-Sos -según el personaje de Adrián- el amor de su vida, ¿creés en ese concepto?
-Sí, si lo encontrás o no, o te equivocaste 20 veces en el camino es otro tema. Hay que entender y saber cómo se representa, si en una pareja, un hijo, en la vocación. Re creo en el amor para toda la vida.

-Hace tiempo venís coqueteando con lanzarte como cantante. Finalmente lo hiciste, ¿por qué te animaste ahora?
-Siempre lo quise hacer y nunca me animaba. No fui tan lanzada con ese tema, pero un día dije: ¿y si me quedo con las ganas?. Y la verdad que no tengo ganas de quedarme con ganas de nada en esta vida. Así que me dejé llevar por una frase que dice mi papá: El que arriesga se equivoca y sino se calla la boca. Así que estoy apostando mucho a eso, presenté dos canciones y a fin de año se viene mi primer disco. Cantar es algo muy íntimo, tengo un montón de temas muy míos que están guardados bajo llave porque no me animo a mostrarlos.

-¿Cómo te inspirás?
-Me gusta estar en silencio en mi casa y que en ese silencio surja la melodía o la letra. Prefiero escribir en el aire que sobre el papel. La ducha es un muy buen lugar para crear. Muchas veces entro y dejo grabando el celular, pero los días que tengo una idea me olvido de poner Rec y los otros escucho largos minutos de agua cayendo. (risas).

“Está bueno que se esté despertando el feminismo, pero para mí ante todo existe el respeto. Yo no odio a los hombres, me caen muy bien, no pienso que todos son machistas y violentos. Creo en la igualdad de derechos”.

-¿Cómo te definís como cantante? ¿tenés un estilo?
-No sé, tampoco sé cómo soy como actriz. Es lo más puro y auténtico que he mostrado hasta ahora, porque no hay un personaje que me esté protegiendo. (Piensa). Es difícil describirme en cualquier aspecto. Soy una persona muy divertida por momentos, muy aburrida por otros, una ciclotímica de ley. No me lo diagnosticó nadie, pero soy así. Lo sé de memoria.

-¿Te ves como una gran estrella del pop?
-No sé. Pienso en J.Lo y no me veo como ella, pero sé que estoy capacitada para hacerlo. A veces la vida te lleva por caminos inesperados. Igualmente creo que siempre hay cosas que está bueno soñarlas en silencio.

-¿Qué hacés cuando no estás trabajando?
-Disfruto de mi casa y de mi perro, visito a mis amigas, tomo clases de canto y piano. Ahora estoy yendo al gimnasio, porque soy bastante culo inquieto. Si me quedo en casa, ordeno, cuido las plantas, cocino… Nunca estoy sentada en el sillón mirando una película.

-¿Seguís viviendo en tu barrio, Villa Urquiza?
-Sí, claro.

-¿Por qué lo seguís eligiendo?
-Está mi familia y ahora todas mis amigas de otros ámbitos se están mudando para allá. Estoy poblando el barrio. Me siento cómoda ahí, conozco las calles, al verdulero, al carnicero y está ubicado estratégicamente.

-¿Sos compleja en la convivencia?
-Hace cinco años que vivo con mi novio (Ramiro). Al principio fue difícil amoldarse, hubo chispazos por tonterías, pero logramos amalgamarnos. Ahora nos llevamos bárbaro, nos entendemos y… no nos cruzamos (risas). Los dos nos encargamos de la casa, la idea es tratar de colaborar para que el otro esté feliz.

-¿Qué comparten más allá de la rutina?
-Somos bastante caseros, andamos mucho en bici, vamos a nadar y a veces al cine. Nos encanta hacer las tareas del hogar en dupla. Una vez cada quince días nos ponemos las pilas y damos vuelta la casa, ordenamos y limpiamos. De vez en cuando nos gusta ir al casino.

-¿Solés ganar?
-Ya bastante suerte tengo pudiendo ir acompañada con alguien que quiero, así qué…

-Se te nota una mujer poderosa…
-¿Sí? No me siento así para nada, aunque la gente me dice siempre eso. No debo tener una buena percepción de mí misma.

-¿Cómo vivís esta gran ola feminista actual?
-Está bueno que se esté despertando, pero para mí ante todo existe el respeto. Yo no odio a los hombres, me caen muy bien, no pienso que todos son machistas y violentos. Creo en la igualdad de derechos.

-Empezaste muy chica en el medio, ¿viviste situaciones machistas en tu carrera?
-(Piensa). Con esta movilización me fui enterando de cosas que desconocía, como que un compañero cobraba más que yo, por ejemplo. No era consciente de que eso sucedía. Trabajo en un mundo en el que el 90 por ciento son varones. Viví muchas situaciones, me defendí, paré carros, me hice la sorda y miré para otro lado. Hoy por suerte todo eso cambió.

-¿Estás a favor de la legalización del aborto?
-Estoy totalmente a favor de la despenalización del aborto porque quiero que el que decida abortar pueda hacerlo y el que no, no. Hay que tener en cuenta que no va a salir toda la gente corriendo a abortar. No es una decisión sencilla para nadie, uno no aborta porque está aburrida. No lo viví, pero debe ser una determinación traumática e importante.

-¿Tenés muchas amigas mujeres?
-No soy tan amiguera, tengo pocas pero muy buenas. Lo que sí tengo son muchas mujeres en la familia, ocupan y demandan un montón. Los domingos en la mesa somos 12 mujeres y 3 varones. Y en la casa de mi novio es al revés, así que compenso. Me llevo súper con las mujeres, pero tengo una gran debilidad por lo hombres…

-¿Por qué?
-No sé, me parecen tanto más sencillos. Mis amigas me dicen que soy la amiga machista, pero no por no ser feminista, sino porque tengo debilidad por los chicos (sonríe). Nosotras somos especiales, ya por el hecho de tener vida dentro nuestro, es un poder maravilloso.

-¿Qué soñás cuando soñás en silencio?
-En lo profesional quiero que funcione mi faceta musical, que la gente se identifique conmigo y el mensaje que quiero dar. En lo actoral quisiera hacer algunos musicales como Chicago, Cabaret, Pocahontas y La Sirenita.

-¿Y en lo personal?
-Tener una familia, no te digo casarme porque sé que no me voy a casar. Me gustaría vivir más alejada de la ciudad y conectarme con el silencio y los pajaritos. Pero estamos en Argentina y es muy difícil comprarse una casa y más aún en el campo.

-¿Por qué le decís no a la boda?
-Nunca tuve ese sueño de casarme de blanco. Primero porque es un gastadero de plata; si me sobrara, todavía… pero pienso que es un montón de dinero desperdiciado por un par de horas. Sí soñé una vez una fiesta, pero poco convencional. Igual, ese anhelo me lo guardo para mí. A veces me gustaría espiar una foto del futuro, pero bueno… ¡no puedo!.

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