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15/10/2018

Rochi Igarzábal: “No quiero ser una mamá culposa”

Por Pablo Steinmann | Tras su partida a México, la actriz y cantante volvió enamorada… y embarazada. Hoy su hija Lupe ya tiene dos años y en esta nota la ex Teen Angel reflexiona sobre todos los cambios -y cimbronazos- que la pequeña le trajo a su vida.

Me desperté a la madrugada y sentí que estaba embarazada”, rememora con una sonrisa Rochi sobre aquella noche en Tulum, México, en la que una inesperada sensación la sorprendió por completo. A su lado estaba su novio Milton Cámara, que esperó junto a ella que abra la farmacia de esa hermosa ciudadela maya para corroborar la corazonada. Que fue hiper acertada, revolucionado todos los planes inmediatos de la flamante pareja (se habían conocido unos meses antes en un hostel y juntos habían iniciado una seguidilla de shows a la gorra por toda la península de Yucatán). Y así llegó Lupe (no Guadalupe), la pequeña que hace unos meses cumplió dos años y que tiene loco de amor a sus padres. “Y a todo nuestro entorno también – agrega Rochi-, imaginate que es la primera bebé de ambas familias. Es una mimada total”, describe mientras silencia por un ratito su celular, aparato que se convirtió, hoy más que nunca, en su aliado indispensable. Sobre todo desde que decidió volver al trabajo y, encima, por partida doble. En efecto, además de sumarse al canal Quiero música en tu idioma (fue jurado de su concurso de talentos), la ex Casi Ángeles decidió “salir al toro” en el exitoso musical capitaneado por Raúl Lavié, El violinista en el tejado. “En dos semanas tuve que prepararme a full para convertirme en Hodel (N de la R: rol que antes estuvo a cargo de Flor Otero). En ese tiempo fui a ver la obra cuatro veces y armé un régimen de ensayos que casi no tuvo pausa”, cuenta.

-Es prácticamente tu primera vez en el género musical…
-S
í, si bien hice varias comedias musicales nunca había estado en una de esta envergadura, en plena calle Corrientes… Los shows con los Teen Angels tenían algo del género pero hasta ahí así que sí, se puede decir que fue mi debut. Y había algo adentro mío que me decía: “sí, dale para adelante nomás”. Y así fue, le metí toda la energía y pasión del mundo.

-¿Y Lupe? ¿Cómo se adaptó?
-Re bien. Ella siempre está al tanto de lo que hago, le cuento todo. En este caso hasta me acompañó a ver la obra una de las primeras veces y se quedó chocha durante las dos horas y pico… Una genia. Eso sí, cuando llegaron las escenas más tristes medio que se angustió… (sonríe). Yo creo que la propuesta llegó en un momento ideal para empezar a despegarnos un poco y que el papá tome más la posta. Justo en este momento, Milton está más disponible y se puede quedar con ella en casa sin problemas.

-En este momento, además, en el que se habla tanto de romper con el modelo tradicional de crianza sólo (o principalmente) a cargo de la madre…
-Así es. La verdad es que siempre nos fuimos complementando en ese sentido. No somos tradicionales para nada, de hecho nuestros trabajos tampoco lo son. Nuestros compromisos cambian todo el tiempo y muchas veces, de un día para el otro. Apenas surgió esta doble posibilidad laboral Milton me dijo: “quedate tranqui, yo me quedo más con Lupe”. Y me pone feliz eso, ya que, al menos en esta etapa preferiría no tener que llevarla a una guardería. Nuestro ideal es ese, que por ahora esté con alguno de los dos o en cualquier caso con una abuela o mi hermana… Quiero que se sienta bien en familia.

-¿Ya arrancó a hablar ella?
-Más o menos, dice varias palabras clave –“mamá”, papá “agua”, “pan”, “caco”, que es mi papá y lo ama- pero en general es medio vaga para hablar. Disfruta como nadie, eso sí, de cualquier tipo de paseo. Es feliz con cada nueva experiencia que conoce o encaramos juntas. Es muy atenta con todo lo que sucede alrededor y con la gente que va conociendo. Va a sonar madre babosa, pero yo siento que tiene mucha inteligencia emocional.

-¿Cuáles dirías fueron los principales desafíos que te presentó hasta ahora la maternidad?
-(Piensa) Hay varios… En este último tiempo pienso mucho en esto de “ir en busca de tus sueños”, una frase que siempre me definió y que incluso relaciono mucho a la pareja que formamos con Milton y que me gustaría que Lupe absorba a full. Pero no es sencillo. Para empezar, siento que tengo que dejar un poco de lado la culpa. Que me aparece seguido, sí, pero que busco limitarla. No quiero ser una mamá culposa, quiero que ella me vea libre y feliz porque estoy convencida de que eso es lo mejor para todos. En ese camino estoy. Y eso por eso que si bien no va a guardería, sí arrancó con un taller musical que está buenísimo. Se llama Ruedas Musicales, son sólo siete niños y tres maestras, todas musicoterapeutas. Va por las mañanas y vuelve feliz de la vida. En su momento yo sentí que estábamos dando el re paso… (ríe). Milton, por suerte, es más relajado. Me ayuda a desdramatizar un montón.

-Y hablando de él, ¿cómo fue el proceso de pasar de ser pareja a ser familia? En tan poco tiempo además…
-Y… no fue sencillo, obvio. Sobre todo porque elegimos una forma de crianza en la que Lupe está muy presente todo el tiempo. Es difícil encontrar momentos de intimidad en este momento. Ella a la noche sigue tomando teta, duerme con nosotros…. Digamos que en ese proceso estamos abrazando a full el compañerismo y la pareja desde otro lugar. Es como que pasamos a otra instancia, centramos un poco más la atención ella, que es chiquita y nos necesita a full. Ya volverá la anterior etapa, ahora estamos más en la era de los malabares y pañales… (risas).

-¿Durmió lejos de ustedes alguna vez?
-Sí, cuando nos fuimos a Uruguay con la banda (N. de la R: junto a Milton y varios músicos más, Rochi lanzó el año pasado su primer disco solista, Entre los árboles), Lupe se quedó con mi mamá y mi hermana. Se la re bancó. Fue feliz, le armamos plan onda pijamada. Depende mucho de eso, de cómo se lo transmitís. Trato de poner mucho énfasis en contarle cada novedad con alegría y sin rollos de por medio.

-¿Siguen girando mucho con la banda?
-Sí, tenemos varias fechas por delante y además estamos generando un par de temas nuevos y cranenado varios videoclips. La idea es seguir a full con ese proyecto, la música es algo que también me define mucho.

-Gracias a la señal Quiero música en mi idioma, también te transformaste en jurado de músicos, o aspirantes a…
-Sí, se abrió otro mundo nuevo que me divirtió muchísimo explorar. Creo que como jurado soy sincera. Nunca te voy a bardear pero tampoco voy a caretearla. Si desafinás, te lo voy a decir sin filtros…

-Tu ex compañera de Teen Angels, Lali Espósito, también asumió hace poco ese rol en el programa de Fox…
-Sí, ella está en las grandes ligas, siempre es así… (ríe). Tengo la mejor con Lali, me dio una mano enorme con mi proyecto musical y la quiero muchísimo. Y la veo re feliz, sé que está cumpliendo con todo lo que siempre soñó y deseó.

-¿Te gustaría ese nivel de fama y popularidad para vos?
-Mmm, la verdad es que hoy busco una vida más tranquila. Hablo seguido con Lali y sé que realmente no para ni un segundo. Película, grabaciones, recitales, viajes por todo el mundo…. Está abocadísima a eso. Yo siento que no podría llevar ese ritmo y esa intensidad de trabajo. Ojo, me encanta lo que hago, pero volver a casa a estar con mi hija es para mí hoy el premio más grande del día… –

 

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