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24/10/2018

Una misión posible: regresar al trabajo después de ser mamá

Tener un hijo y regresar al trabajo no es sencillo para las mujeres, ya que en pleno siglo XXI la maternidad se sigue viendo como un obstáculo para el avance de sus carreras. La poca flexibilidad por parte de las empresas y el sentimiento de culpa de las madres son algunos de los escollos.

El cambio de rol de la mujer y su lucha por la igualdad de oportunidades es cada vez más escuchado. Por tal motivo, durante agosto pasado Spring Professional, consultora especializada en selección de personal del Grupo Adecco, realizó un estudio sobre su situación actual y suparticipación en el mercado laboral argentino. Los encuestados fueron 100 ejecutivos de mandos medios y altos de todo el territorio nacional, y entre los resultados se destaca que el 70 por ciento afirma que los hombres cuentan con ventaja para ascender a puestos de alta responsabilidad y que el 60 por ciento piensa que el talento femenino está subutilizado.

Pero además, en vísperas de un nuevo Día de la madre, los números demuestran que hay una clara convicción de que la maternidad es vista como un obstáculo en el desarrollo de la carrera de las mujeres, idea que manifiestan el 84 por ciento de los encuestados. Esta percepción es compartida por ellos (79%) y por ellas (89%) en altas proporciones. Asimismo, la maternidad y la dificultad para conciliar entre la vida personal y laboral son los aspectos que se perciben como más influyentes en lo relativo al progreso laboral femenino. “Encaramos esta investigación con el convencimiento de estar ante uno de los temas claves de cualquier estrategia empresarial”, comenta al respecto Ignacio Gabancho, director de la consultora, y añade: “Las mujeres lograron un enorme avance, pero aún hay mucho más camino por recorrer y es evidente la necesidad de aumentar su participación en el mercado de trabajo”.

¿Madre o trabajadora?

Según explica Silvina Prekajac, fundadora de GivingBirth -consultora de mentoreo para potenciar a las profesionales en su maternidad- a nivel global, 6 de cada 10 mujeres renuncian a sus carreras cuando son madres, y 5 de cada 10 que todavía no tuvieron hijos asumen que, si los tuviera, debería resignar su desarrollo profesional. “La falta de contención y entendimiento de lo que implica la maternidad y de cómo transitarla por parte de muchas organizaciones, así como la adopción de políticas de flexibilidad que no resultan aplicables, vienen siendo los principales motivos por los cuales sucede esto”, dice la especialista. Por otra parte, en cuanto a quienes volvieron a trabajar tras dar a luz, “el 45 por ciento declara haber visto perjudicada su carrera, lo cual se refleja, por ejemplo, en la diferencia salarial que existe entre ellas y sus pares masculinos, que es de un 31 por ciento e, incluso, con respecto a sus pares femeninos sin niños, que es de un 20 por ciento. Lo que subyace es que desde que la mujer comunica su embarazo, los ascensos y aumentos de sueldo parecen no ir de la mano con la maternidad”, agrega Prekajak.

La licenciada Andrea de León, psicopedagoga y especialista en lactancia y crianza de la Asociación Civil Argentina de Puericultura, coincide y señala que muchas madres ven perjudicada su reinserción laboral “porque no tienen cómo ni dónde dejar a sus hijos, lo que las pone en desventaja para sostener un trabajo que, además, genere una diferencia económica que lo justifique”. Como experta en lactancia, también manifiesta que predomina la creencia de que la vuelta al trabajo implica el destete y esto trae complicaciones para la mamá y el bebé. “La realidad es que con una anticipación de unos veinte días podemos generar nuestro propio banco de leche para que el regreso no sea tan estresante, y las compañías deben brindar herramientas para mantener la lactancia y proteger el vínculo que se está estableciendo”.

Desde las empresas

La fundadora de Giving Birth explica que está probado que las firmas con al menos un 30 por ciento de ejecutivas, aportan un 15 por ciento más de rentabilidad. Por eso, acompañar a las profesionales en su maternidad se torna cada vez más relevante, tanto en términos sociales como en resultados económicos. “La diversidad genera un mejor clima laboral, una mayor apertura y potencia la resolución exitosa de conflictos. Brindar igualdad de oportunidades, independientemente del género o de la etapa de la vida, beneficia a la mujer madre pero también a la compañía en su totalidad”, indica.

Alexandra Manera, directora de recursos humanos del Grupo Adecco para Argentina y Uruguay, asegura que el tema de la igualdad laboral ya está sobre la mesa y que las compañías lo están tomando con seriedad y preocupación, “promoviendo beneficios respecto a la flexibilidad y reducción de las jornadas de trabajo, propiciando lactarios y guarderías físicas en las instalaciones y reconociendo gastos en los que incurren las empleadas por llevar a los bebés a jardines maternales”.

Otro dato a tener en cuenta por las empresas es que, según el  último estudio de la Universidad Siglo 21, realizado en febrero de este año por su Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales, las mujeres tienen una peor calidad de vida laboral. Basándose en más de 1000 entrevistas, se reveló que presentan más conflictos en la relación familia-trabajo, mayores niveles de estrés y agotamiento, inconvenientes para relajarse y recuperarse luego de una jornada laboral y problemas emocionales como ansiedad, depresión y somatizaciones.“En las empresas tradicionales muchos puestos requieren estar 24 horas al servicio, lo cual no es sano. Para frenarlo, hay que seguir avanzando en modalidades de contratación donde la productividad no implique daño. Las firmas que tienen políticas de conciliación vida laboral-familiar logran que las empleadas resuelvan más rápido este problema y decidan con libertad cual va a ser el foco mayoritario de su esfuerzo (más tareas de liderazgo o más tareas propias de la maternidad)”, asevera Carlos Spontón, director del mencionado observatorio y psicólogo organizacional.

El dilema de la culpa

A la hora de regresar al trabajo, además de las cuestiones desarrolladas hasta acá, la culpa también puede considerarse un factor problemático. “El hecho de pensar cómo vamos a ocuparnos de nuestros hijos, hace que nos preguntemos si está bien lo que estamos haciendo. El sentimiento de culpabilidad hace que nos subestimemos y que pensemos “no voy a reclamar un aumento porque necesito irme temprano” o “no voy a pedir determinado proyecto porque hace que me ausente de casa”. Esto genera una cadena de sensaciones que nos paraliza, y nos resulta difícil encontrar el equilibro. Pero, una madre trabajadora y contenta es un mensaje enriquecedor para la formación de sus hijos”, afirma Victoria Cole, managing director de la agencia Wunderman BA, que lanzó Perfiles sin género –herramienta que permite seleccionar personal destacando aptitudes, sin importar el sexo ni los preconceptos-.

Por otro lado, cada vez más madres ven la posibilidad de reinsertarse en el mercado laboral y generar ingresos llevando a cabo un trabajo por cuenta propia. La modalidad no es nueva, pero crece en popularidad porque permite acomodar horarios, trabajar en distintos espacios y pasar más tiempo de calidad con los hijos. Romina Ávila, directora de Madre Emprendedora –organización que potencia y fortalece a mujeres madres con el objetivo de generar emprendimientos sostenibles, sustentables y escalables-, resalta que no siempre es una tarea sencilla ya que emprender en Argentina siendo mujer también puede costar más. “Por eso, el cambio cultural es necesario para estar presentes en espacios de decisión y equitativos”.De todos modos, la especialista alienta a no bajar los brazos: “Ser madres nos ayuda a desarrollar y fortalecer el liderazgo, el trabajo en equipo, la mirada a largo plazo, la asignación de recursos, las relaciones interpersonales y la empatía, habilidades y competencias claves al momento de dirigir una iniciativa emprendedora”. Soledad de la Torre

En primera persona

Madres que regresaron al trabajo en distintas circunstancias cuentan su experiencia:

“Tengo dos hijas y en ambos casos me reinserté a mi posición a los 6 meses. Conté con mucha flexibilidad de horarios y disponibilidad para poder trabajar desde casa algunos días y, sobre todo, de mis hijas ante la nueva situación familiar. Creo que no cuesta tanto cuando sólo son unos meses de baja actividad laboral ya que te acostumbrás al ritmo fácilmente” (Cecilia Sanjurjo, gerente de RRHH de Grupo Hasar).

“El mayor problema de las madres son los tiempos. En mi empleo logré tener una agenda con horarios fijos y así pude organizarme para trabajar y cuidar a mis hijos. Les recomiendo que empiecen trabajando medio día y luego, si pueden, extiendan el horario. (Viviana Ferrari, oficial de maestranza en IguanaFix)

“A mi bebé le diagnosticaron Síndrome de Down. Eso nos llevó muchas horas extra de médicos y terapias. Poder emprender un negocio es la forma que más se adapta a mi rutina vertiginosa. Me permite acompañarlo a cada una de sus actividades. Además, nada hubiera sido igual sin su padre, que es parte de la crianza a la par y no sólo un papá que ayuda”.(Bárbara Dragonetti, dueña de Mini invasiones Bárbaras, indumentaria infantil)

“Cuando nació mí hija, al no contar con nadie de mi familia cerca y trabajar en relación de dependencia, tuve que recurrir a jardines maternales. Fue una época intensa. Si podemos tener una actividad que nos permita manejar nuestros horarios y obtener una fuente rentable, creo que es la situación ideal para una madre.(Alejandra Rey Gay, creadora de ChikiSpa).

Premio a las madres

Por quinto año consecutivo, la organización Madre Emprendedora abrió la convocatoria para participar en su premio nacional. Las ganadoras recibirán una beca completa para cursar en Competencias NAVES (Centro de emprendedores de la Universidad Austral) y un reconocimiento económico de la Fundación Banco Ciudad. El cierre de la inscripción y entrega de proyectos será el 31 de octubre.

El Concurso, declarado de Interés Nacional por la Cámara de Senadores de la Nación, categorizará y premiará por fases a los emprendimientos: idea, proyectos que están en vías de desarrollarse; puesta en marcha para los que están arrancando y los que se encuentran en pleno desarrollo; y consolidación de aquellos que ya están en funcionamiento. Los proyectos deberán tener menos de 5 años de presencia en el mercado. Durante todo el concurso, las participantes tendrán capacitaciones y asesoramiento para la presentación de sus propuestas, además de la posibilidad de generar una red de networking que se extenderá más allá de la competencia.

Más información: www.madreemprendedora.com.ar

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