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Uñas esculpidas. acrílico versus gel
20/08/2019

Uñas esculpidas: acrílico versus gel

A la hora de lucir una manicuría perfecta, ellas son protagonistas absolutas, sobre todo hoy, en la era del nail art. Cuál de las dos conviene más. Los pro y los contra según los expertos.

La manicura es hoy un paso clave a la rutina de belleza de todas las mujeres y afortunadamente, la innovación es tanta que los aliados para hacernos todo más fácil son cada vez más. Si hoy querés lucir unas manos perfectas y con mucho estilo, las uñas esculpidas es una gran opción. Si tus uñas suelen romperse o bien si te gustaría alargarlas, las artificiales pueden ayudarte. De acrílico o de gel, se colocan sobre la punta de tu uña, o bien en su totalidad, para darles la forma deseada.

Según explica Amber Edwards, nail director de Mario Tricoci, Hair Salon & Day Spa, en Chicago, Estados Unidos,  aunque se apliquen de la misma manera, las uñas de gel y de acrílico son productos distintos. Para obtener el acrílico, se combina una mezcla de polvos con un líquido, y las uñas deben secarse solas. En el caso del gel, el producto viene en un frasco y su consistencia es parecida a una goma. Para secarlas, se requiere de una lámpara con rayos UV o luz roja.

No tan parecidas

Por su parte, los profesionales de Umara (umaranails.com), la primera cadena de salones de belleza para manos y pies en Argentina, explican que ambos métodos duran entre 15 y 30 días dependiendo del crecimiento natural de la uña de cada persona. A su vez, la diferencia entre ambos métodos es su flexibilidad, a raíz de las propiedades físicas del material y los diseños o colores que se pueden aplicar en cada caso. “A la hora de recomendar un método consultamos a nuestras clientes sobre sus actividades diarias para entender qué es lo que están buscando. Muchas buscan uñas naturales y otras diseños o colores que marquen tendencia”, explica Mónica Casabene, fundadora de Umara.

En acrílico

Las uñas acrílicas se obtienen a través de una mezcla de un polímero en polvo y un líquido lamado monómero. Cuando el polvo y el líquido interactúan por primera vez se vuelve sólido, y al aplicarlo sobre la uña permite darle forma y moldearlo. Los beneficios de este estilo son su durabilidad y resistencia. Según expertos de Umara, el acrílico es recomendable en los casos de onicofagia (uñas comidas) y para quienes quieren lucirlas largas y aplicarles distintos diseños (nail art), desde los más simples hasta los más jugados.

En gel

Para obtener las uñas gelificadas, se aplica un Base Coat y se seca con una lámpara UV durante 30 segundos. Luego se aplica una pequeña capa de gel acrílico con pincel y coat final, siempre alternando con secado en lámpara para sellar. Esto permite salir del salón con las uñas secas y brillantes. Si estás buscando que tus uñas queden más naturales, esta es la mejor opción: son más ecológicas ya que no emiten vapores y suelen ser más gentiles para con la uña debajo.

Cómo se remueven

Según explican los expertos de Hair Salon & Day Spa de Chicago, se necesita, claro está, algo más que acetona, como sucede en el caso de tus uñas naturales.

Uñas acrílicas: Sumergilas en acetona varias veces durante unos minutos. Entre cada inmersión, con un palillo para empujar cutículas, levantalas desde la cutícula. Poco a poco, despegá la uña por completo.

Uñas de gel: Limarlas hasta que queden los más finas posibles, sin tocar tu uña natural. Sumergilas en acetona durante al menos 15 minutos. Desprendé el gel. Si bien podés quitártelas en casa, Amber Edwards sugiere hacerlo en el salón de belleza con un experto. No dañarás tus uñas y tardarás mucho menos.

 

 

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