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Cathedral Cove, en la península de Coromandel
16/02/2020

Viajes

Sobran razones para visitar Nueva Zelanda

Por Marcela Tarrio. Un país épico por donde lo mires y que puede tener las cuatro estaciones en un mismo día. Cultura, paisajes soñados para recorrer todo el año y cuidado por la naturaleza a solo 13 horas de avión desde Argentina y sin escalas.

Cuántas veces habrás soñado con viajar a este país increíble que puede tener las cuatro estaciones en un mismo día, como repiten sus habitantes casi como un mantra… Hablamos de Nueva Zelanda, país ubicado en el suroeste del océano Pacífico, que comprende dos islas principales, ambas marcadas por los volcanes y la glaciación.

En la capital, Wellington, en la Isla Norte, se encuentra el extenso museo nacional Te Papa Tongarewa. El impresionante monte Victoria de Wellington, junto con Fiordland y Southern Lakes en la Isla Sur, representaron la mítica Tierra Media en la saga El Señor de los Anillos, de Peter Jackson.

Si está en tu lista de viajes, el hecho de saber, además, que desde Argentina hay vuelo directo y de solo 13 horas, te hará armar la valija cuanto antes… Es que, además, podés ir durante todo el año… Si bien es preferible el verano, que se extiende de diciembre a marzo como en la Argentina (la temporada alta es la misma), igualmente, es posible esquiar una buena parte del año, pero el período más recomendado es el que va de junio a agosto.

Em Nueva Zelanda, te esperan enormes parques nacionales, la enérgica cultura maorí y excelentes opciones de surf y esquí.

Actualmente hay 4,8 millones de neozelandeses, diseminados en 268 021 km2; un país como la mitad de España, pero con una población 10 veces menor.

Comprende bosques, montañas, lagos, playas y fiordos sublimes, que han convertido a Nueva Zelanda en uno de los destinos más codiciados para hacer senderismo (allí lo llaman tramping). Se puede emprender alguna de las nueve grandes rutas –como el Heapy Track y el Milford Track– o simplemente recorrer parajes salvajes de ensueño.

Aunque obviamente los clásicos de influencia británica, como el fish & chips, perduran, la gastronomía neozelandesa ha llegado muy lejos. Los chefs de Auckland, Wellington y Napier se inspiran en las cocinas de las islas del sur del Pacífico y de Europa occidental para aportar toques creativos a productos locales, ya sea cordero o moluscos como abulones, ostras y vieiras.

Las opciones para veganos y vegetarianos son cada vez más numerosas e innovadoras. Cabe destacar la cultura del café, una puntera escena de cervezas artesanales y los legendarios vinos de clima frío (como los sublimes sauvignon blanc y pinot noir).

Cultura maorí

Antes de la llegada de los europeos en Nueva Zelanda, los primeros habitantes humanos del país eran los maorís. Se cree que llegaron entre los años 800 y 1300.

Dado a las similitudes tanto físicas cómo lingüísticas que tienen con los habitantes de las islas de la Polinesia y de Hawai, se supone que llegaron desde allí. Una vez en Nueva Zelanda, se tuvieron que adaptar a un nuevo clima y a unas nuevas condiciones estando aislados del resto,  así crearon su propia cultura y su idioma evolucionó al maorí.

El idioma que más se habla en Nueva Zelanda es el inglés pero la asignatura de lengua maorí es parte del curriculum en la escuela pública, también hay canales de televisión en maorí, emisoras de radio, periódicos, revistas, etc.

La lengua es también historia y cultura,  el maorí es parte de Nueva Zelanda, lo vas a encontrar por sus calles y por sus instituciones públicas, por lo tanto hay palabras en maorí que se supone que debes saber si estás en Nueva Zelanda.

Los imbatibles All Blacks de Nueva Zelanda no hubieran llegado a ser consecutivamente campeones del mundo sin sus imparables jugadores maoríes.

La cultura maorí ha dejado su huella en la vida contemporánea de los kiwis: en todo el país el viajero puede oír hablar maorí, ver la televisión maorí, unirse a un hangi (banquete maorí) o asistir a un espectáculo cultural con cantos, danzas y una espeluznante haka (danza de guerra).

El diseño maorí se expresa en el ta moko, tatuaje (normalmente en la cara) y las delicadas esculturas artísticas en hueso, conchas y pounamu (piedra verde).

Infinidad de paisajes y atracciones

Las playas neocelandesas se caracterizan por sus aguas limpias y transparentes, por sus arenas blancas y suaves y por sus paisajes, donde sobresale una intensa vegetación en medio de enormes acantilados.

También hay playas de arenas casi negras y olas intensas que son ideales para la práctica del surf.

Las principales playas son Bahía Maitai y Ninety Mile Beach y la playa de las 90 millas, en Northland; el Parque Regional Tawharanui y Piha, Lion Rock, en la región de  Auckland; Cathedral Cove, en la península de Coromandel; y Bahía Anchor, en el parque regional Tawharanui, entre otras.

Todo para el turista

Días atrás, en un hotel porteño, la gerenta general para América Latina de la Agencia de Turismo de Nueva Zelanda, Karem Basulto, presidió la presentación de los atractivos turísticos de ese país, un encuentro que, dijo «forma parte de la intensificación de las campañas de promoción en todo el mundo». «Estamos intensificando las campañas de promoción en todo el mundo, sobre todo en Argentina y Brasil, que son los principales países emisores de visitantes hacia nuestro país desde América Latina», aseguró .

El país integrado por dos grandes islas -norte y sur-, y que recibió 3,6 millones de turistas durante 2019, 16.000 de los cuales fueron argentinos, ofrece playas con clima subtropical, trekking por montañas, buceo con avistamiento de fauna marina, navegaciones, deportes náuticos y visitas guiadas a sitios de interés para conocer la historia y la cultura maorí.

El flujo de turistas argentinos hacia Nueva Zelanda se triplicó desde la inauguración de una ruta aérea directa en 2015 hasta llegar a los 28.000 visitantes en 2018, para bajar a 16.000 en el último año porque, según Basulto, «la crisis y la incertidumbre sobre el tipo de cambio tuvieron una incidencia negativa».

En la oferta turística destacan «el desarrollo de los nuevos hoteles vidriados e integrados al medio ambiente, y de lodges con estupendas vistas», así como las competencias deportivas donde participen los famosos All Blacks, como parte de los atractivos que impulsan el crecimiento del turismo. 

A esto se suman las excursiones náuticas en canoas típicas de la cultura maorí (waka) y los recorridos por las zonas y los estudios donde se filmaron películas como El Señor de los Anillos y Avatar.

En temporada alta, que es la misma que en Argentina, Basulto recomienda una estadía de 15 días con un costo promedio de 2.500 dólares por turista, valores que descienden de forma sensible de mayo a octubre, durante la temporada baja.

«Nueva Zelanda es un destino para todo el año, porque se puede esquiar en invierno, en especial en la Isla Sur, o ir a la playa, hacer recorridos en bicicleta y jugar al golf en verano», remarcó.

En cuanto a la gastronomía, se destaca por sus comidas en base a pescados y frutos de mar, el cordero, la carne de vaca y los productos lácteos. Y al respecto Basulto destacó que «también la producción de vinos en más de 600 viñedos es muy fuerte, lo que motivó que se hicieran circuitos temáticos referidos a ese tema».

Si bien una gran parte de los turistas que llegan a este país muestran un marcado interés por conocer la historia y la cultura maorí (para lo cual abundan los museos y salas específicas), la principal actividad de los visitantes en una región que se destaca a nivel mundial por el cuidado de la naturaleza, es explorar y recorrer el país en toda su extensión.

«Tenemos ciclovías para recorrer toda Nueva Zelanda y proponemos mucho turismo aventura, bungee jumpin y diversas actividades para todo tipo de turistas», indicó Basulto.

Este año Nueva Zelanda invita a todos los viajeros a conocerla y disfrutarla, y para eso, los responsables de turismo enumeran 12 increíbles razones para visitarla, aunque está clarísimo que hay muchísimas más:

1. Mirar las estrellas: The Pods at The Lindis, Isla Sur

The Pods en The Lindis es la nueva experiencia de lujo exclusiva de Nueva Zelanda (inaugurada en octubre de 2019) en la Isla Sur que invitar a disfrutar de la naturaleza de día y de las sublimes maravillas de la Vía Láctea de noche.

Diseñado para desaparecer en el paisaje y traer el exterior al interior, las estructuras de vidrio espejado están equipadas con todas las comodidades.

Muchos alojamientos nuevos en Nueva Zelanda se están volcando hacia un enfoque más sustentable y The Lindis no es la excepción.

2. Disfrutar responsablemente: Splore Festival (21-23 de febrero de 2020)

Splore es un festival de música y arte para toda la familia, una oportunidad de saborear y celebrar al aire libre en el Parque Regional Tapapakanga Insta-perfect, justo al sur de Auckland.

Es uno de los pocos festivales del mundo donde es posible disfrutar de muchas atracciones y, además, tomar un baño en el mar. El propósito del evento es celebrar con conciencia, con el mar paradisíaco como telón de fondo.

3.  Vivir como los lugareños: Experiencia en la granja

Conocer a los lugareños en su propia granja alojados con Ahika Journeys es una experiencia increíble. Sus anfitriones son granjeros y productores que trabajaron y cuidaron la tierra por varias generaciones. Será un viaje culinario dónde se enseña sobre agricultura regenerativa y cómo están utilizando las mejores prácticas para enriquecer los ecosistemas de forma saludable.

También se puede visitar Off the Beaten Track  para más información sobre alojamiento y experiencias rurales.

4. Ayudar en la conservación del pingüino azul, Península de Otago

Pequeños y en peligro de extinción, los pequeños pingüinos azules son las estrellas de Kaitiaki Tautoko, una experiencia práctica de conservación exclusiva. En Blue Penguins Pukekura en la península de Otago, se puede unir un científico de pingüinos en sus rondas para ayudar con el trabajo de conservación que está contribuyendo a salvar a esta preciosa población. Kaitiaki significa «apoyar y cuidar».

Nueva Zelanda es el «reino de los pingüinos» con más especies de pingüinos y oportunidades más accesibles para verlos que en cualquier otro lugar del mundo. Lo mismo sucede con la posibilidad de nadar con delfines (no en parques, sino con muchos de ellos en el mar, y el avistaje de ballenas todo el año)

5. Navegar en el tiempo: Waka Adventures Tairawhiti, Eastland

Se puede experimentar la cultura maorí y el renacimiento de los antiguos viajes con el maestro marinero Te Aturangi Nepia-Clamp, quién navegó por el Océano Pacífico reiteradas veces.

Se aprenderá de primera mano el antiguo arte de encontrar caminos, tal como fue el descubrimiento de Aotearoa Nueva Zelanda hace aproximadamente 1,000 años.

Saliendo de Gisborne, el Tairāwhiti es un waka hourua de 22 m de doble casco, uno de los nueve únicos en el mundo. La versión moderna está hecha de fibra de vidrio y madera, y funciona con aceite de coco, diesel y energía solar.

Waka Adventures Tairawhiti es uno de los auténticos productos de la cultura maorí que se desarrollan en Nueva Zelanda.

6. Encontrar el santuario: Earth Energies NZ Sactuary,  Waikato

Aquí uno puede rejuvenecer sus sentidos con una experiencia de curación en este refugio rural íntimo con vistas a las llanuras de Hauraki.

En una granja orgánica, Earth Energies ofrece alojamiento exclusivo en una cabaña aislada e instalaciones de tratamiento dedicadas al bienestar y la atención plena con terapias de relajación profunda.

7. Descubrir nuevos sentidos: Paparoa Great Walk, West Coast

Abierto para caminatas desde el 1 de diciembre de 2019, el Paparoa Track es el décimo gran paseo de Nueva Zelanda, un sendero de varios días a través de un espectacular desierto alpino y costero.

La pista de 55 km viaja de este a oeste a través de la Cordillera de Paparoa, desde el pequeño pueblo interior de Blackball, atravesando las crestas, la selva tropical y terminando en la costa oeste en las famosas Pancake Rocks de Punakaiki Beach. El sendero conecta con el Pike29 Memorial Track, en conmemoración de los mineros perdieron la vida en el Desastre de las minas del río Pike 2010.

8. Comer de forma responsable

En Nueva Zelanda no hay que ir muy lejos para obtener productos frescos y locales. Además de una extensa red de mercados de agricultores, existe el nuevo sitio web The Realness que permite a los comensales conocer algunos de los mejores destinos de alimentación éticos e independientes del mundo, brindándoles una experiencia gastronómica sin igual.

9. Sentir el lugar: Park Hyatt Auckland

Inaugurado a principios de 2020 en el paseo marítimo del centro de Auckland, el Park Hyatt Hotel está emergiendo con una historia de diseño única basada en una profunda colaboración entre los desarrolladores y la tribu local maorí, Ngati Whatua.

El espíritu, la forma exterior y los elementos interiores del hotel están inspirados en la importancia y los abundantes recursos naturales que hicieron de este un lugar tan acogedor y hospitalario para los primeros habitantes de Auckland.

10. Conocer la historia: Voyage to Aotearoa: Tupaia and The Endeavour, Auckland (13 September 2019 – 15 March 2020)

Regresar 250 años a los primeros encuentros entre maoríes y pākehā (europeos) durante el viaje de 1769 del Endeavour a Aotearoa, Nueva Zelanda.

Si bien los eventos oficiales tienen lugar a fines de 2019 en las cuatro regiones donde las dos carreras se encontraron cara a cara (Bay of Islands, The Coromandel, Eastland y Marlborough), los visitantes podrán aprender más sobre la historia en una nueva exposición en el Museo de Auckland. Se retrata los eventos a través de los ojos de Tupaia, el sumo sacerdote tahitiano, navegante y artista que viajó con el Capitán Cook como traductor y mediador. Esta exposición familiar tiene experiencias táctiles y prácticas, combinadas con imágenes y narraciones.

11.  Relajar de forma natural: Hanmer Springs Thermal Pools & Spa

Hanmer Springs es una popular atracción familiar para todas las edades y el spa alpino más grande de Nueva Zelanda. Sumergirse en esas aguas minerales que se calientan de forma natural en cinco hermosas piscinas en un entorno natural junto al río arbolado (abierto a mediados de octubre); o experimentar una relajación completa con un tratamiento de spa de lujo es una experiencia sinigual.

12. Hacer un campamento: Staydium Glamping al Eden Park

Acomodarse para una pijamada romántica en el jardín original del Edén de Nueva Zelanda, también conocido como Eden Park, el hogar espiritual del rugby de Nueva Zelanda. Elija un día de partido o no partido (rugby o cricket) en una cúpula de glamping bien equipada con vista al campo o combine su estadía con una experiencia detrás de escena de ‘Haka on the Park’ y aprenda a hacer la famosa actividad previa al partido.

La promesa Taki

Viajar a Nueva Zelanda supone conocer otra forma de vida y conexión con la naturaleza. Para que todo ello sea sostenible debemos ayudar desde el primer momento que ponemos un pie en Nueva Zelanda. Te presentamos la Promesa Tiaki y nos ayudes como viajero a mantenerla.

Tiaki significa cuidar a las personas y al lugar. Los neozelandeses tienen una conexión especial con la tierra y desean ayudar a los visitantes a viajar de manera segura y concienzuda. La Promesa Tiaki tiene un conjunto de principios rectores que los visitantes deben seguir, mostrándoles cómo contribuir a preservar y proteger nuestra tierra (@NZinBuenosAires ; #tiaki).

Fotos: Turismo Nueva Zelanda

 

 

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