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11/06/2019

Viajes

Un paseo por Normandía y sus jardines de cuento

Entre las razones para conocer el norte de Francia está la de poder recorrer en profundidad el icónico jardín Giverny de Monet. Pero además de este, hay alrededor de 120 más, que combinan el estilo barroco francés con las típicas creaciones paisajísticas inglesas.

Lirios de agua, vegetación desbordante y un mar de flores de colores: los jardines de Normandía recuerdan el retiro en la naturaleza del pintor Claude Monet en Giverny. Pero además del jardín de este artista de fama mundial, en la región hay alrededor de 120 jardines que muestran desde las composiciones ornamentales barrocas francesas hasta las creaciones paisajísticas inglesas. Didier Wirth, propietario del Château de Brécy en la Normandía francesa, explica que enterró el cableado eléctrico porque estaba a la vista. En su opinión, el jardín estrictamente simétrico del castillo, que data del siglo XVII, tiene que poder ser contemplado sin ningún tipo de obstáculos a la vista. Varios jardineros podan con precisión las plantas en forma esférica, cónica y de campana. También resulta muy laborioso el cuidado de los arbustos de boj, que parecen dibujar un bordado de vegetación. Nadie sabe quién seguirá con este arte de alta jardinería en el futuro. ”Mis hijos no están interesados en los jardines”, dice Wirth, de 77 años, presidente del Comité Nacional Francés de Parques y Jardines.Totalmente diferente es la propuesta del jardín contemporáneo Intérieur à Ciel ouvert, que se ha creado en un antiguo vertedero al sur de la localidad de Caen, también en el norte de Francia. Benoît Delomez y su esposa Dominique crearon un denso paraíso de plantas cubriendo de vegetación el terreno que ocupó el vertedero, donde además han instalado obras de arte. Delomez, escultor, hizo traer 50 camiones de tierra con las que cubrió el lugar. “Ahora tenemos 135 variedades de helechos y 30 variedades de acebo”, explica. Un rosal de liana se abre paso entre bambúes gigantescos. El agua fluye por todas partes. Las pasarelas de madera conducen a través de diferentes niveles hasta un cubo de vidrio transparente. Por su parte, Annie Blanchais reconoce que ya no viaja. “Mi mundo es mi Jardin Retiré, mi jardín solitario”, asegura. Esta mujer normanda,de faz amable y con resto de tierra bajo las uñas, arranca hierbas y corta matorrales constantemente mientras se mueve por el lugar, donde ha escenificado islas de jardín individuales como escenarios románticos. Alrededor de su casa en Bagnoles-de-l’Orne, trazó un jardín de sombra de 2.500 metros cuadrados con árboles,arbustos, hortensias y 80 tipos diferentes de hierba de los lazarosos. Una de ellas, de flor rosa, lleva el nombre de la bailarina Josephine Baker. La jardinera, profesora de danza, puso en marcha en su pueblo la Fiesta de las Plantas, fecha en la que florecen las plantas y los amantes de los jardines pasean entre macetas y se deleitan con el arte de la jardinería en el parque del ayuntamiento.

El recorrido incluye visitas a mansiones aristocráticas como el jardín del Castillo de Bizy, al que todos llaman el “pequeño Versalles normando”.

A la sombra de especies raras de árboles se puede tomar una sidra o degustar tarta de manzana.Y es que, ¿qué sería de Normandía sin sus manzanos? Aunque Jean-Pierre Morby, de 63 años, no cultiva manzanas, sí tiene 120 variedades diferentes de este árbol frutal en su jardín de la Ferme Ornée en Carrouges. El formato de jardín ornamental de árboles frutales procede de la Inglaterra del siglo XVIII, cuando se procuraba aunar belleza y utilidad. Junto con su esposa Cecile, Morby plantó un jardín de 15 hectáreas en un campo repleto de árboles y arbustos. Ella se ocupa de la diversidad romática, él del paisajismo. Le encantan los árboles, especialmente las magnolias y por ello tiene 135 variedades de esa planta. Un recorrido por los jardines de Normandía también incluye una visita a mansiones aristocráticas como el jardín del Castillo de Bizy. “Este es nuestro pequeño Versalles normando”, asegura Nicole Dutertre, una mujer que se pasea por los salones señoriales de la mansión en la que se respira una atmósfera de otra época ya pasada. En las 80 hectáreas del parque se puede ver correr agua por una construcción que imita las escaleras. Figuras de animales de cuento de hadas adornan las piscinas de este jardín, que sufrió grandes daños durante la Revolución Francesa. Pero el jardín más famoso de Normandía es el de Claude Monet, hasta donde acuden visitantes de todo el mundo. Sólo el turista que llegue temprano podrá dejarse contagiar sin mucho ajetreo por la magia de este refugio impresionista.

 

Fotos y Nota: DPA.

Edición Nro:

 

 

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