Luz

RSS

G Plus

Facebook

Twitter

«Empecé a tocar puertas porque me dio curiosidad y quería buscar más opciones de trabajo. Lo paradójico es que luché años por conseguir este lugar, y en mi gran momento, que sería ahora, quiero parar (risas). Creo que ya me saqué las ganas y el gusto de triunfar en el extranjero. «

Imagen anterior
Nuestro hombre: Segundo Cernadas
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.