Los llamados grandes almacenes europeos existían en Inglaterra desde principios del 1800 pero el concepto de las tiendas o galerías Le Bon Marche de París fue y es considerado único en su género. Los hermanos Vedeau fundaron a mediados del siglo XVIII Le Bon Marche o tienda barata; donde vendían, colchones, sábanas y hasta tejidos. Un ex vendedor de sombreros, Arístides Boucicaut se asoció a los hermanos y poco a poco les compró sus partes del negocio para poder lanzarse en un proyecto venturoso: un nuevo concepto en materia de venta al público.
En esa época las mujeres se vestían con ropa confeccionada por sus modistas o bien por ellas mismas, eligiendo las telas en las tiendas y copiando los modelos de algunas revistas precursoras. El matrimonio Boucicaut consiguió entrar en el corazón de las mujeres de la clase media emergente y de las pequeñas y grandes burguesas de la época, todas deseosas de ver, tocar telas, probar prendas y accesorios en una tienda que le ofrecía una gran selección.
Gracias al éxito de este concepto pudieron obtener financiación que les permitió construir, junto con el arquitecto Louis Auguste Boileau y el equipo de Gustavo Eiffel (quien edifico la Torre más famosa de París), el magnífico edificio hecho de hierro fundido con enormes estructuras en vidrio que nos recuerda la Belle Époque y que hoy sigue siendo la sede de Le Bon Marche y actualmente reciclada. Sin dudas, más allá de abrir un camino en su época, la tienda fue una gran contribución a lo que sería uno de los pilares de la economía francesa: la industria de la moda. Luz conversó con Anne Catherine Grimal, Directora de Comunicación dentro del actual grupo propietario que es LVMH, acerca de esta nueva etapa de la compañía.
-¿Cuáles fueron las principales novedades que introdujo Aristide Boucicaut?
-En un principio se ocupó de las otras mujeres desprovistas de poder adquisitivo que llegaban a París con los primeros trenes y que eran mucamas o mujeres de la calle; para ellas creó el primer empleo de vendedoras. Estas mujeres fueron la columna vertebral del concepto, por eso las formó. Las hizo viajar a Inglaterra para que aprendieran inglés, les dio casa y comida, ya que vivían en el lugar de trabajo, y las hizo partícipes de las ganancias dándoles primas anuales. Toda una revolución para la época.
-¿Cómo era el stock en aquella época?
-Lo renovaba constantemente para tener viva la atención de la clientela. Puso precios fijos en las prendas con sus debidas etiquetas, ya que anteriormente se vendían de acuerdo a la apariencia del cliente y dio por primera vez la posibilidad de cambiar o devolver un artículo.
-¿Qué es el mes blanco?
-Después de las fiestas de Fin de Año el tiempo en París es muy gris, el cielo está bajo y nieva mucho por lo tanto la gente sale poco y las ventas bajan. Fue entonces que a él se le ocurrió sumar los saldos. Hoy en día en todas las grandes tiendas parisinas existe aún el mes blanco.
-¿Qué le aportó a la tienda el lujo propio de LVMH?
-Hubo muchísimas modificaciones, pero la más importante se produjo hace 5 años donde se tuvieron en cuenta varios puntos: primeramente, valorizar la arquitectura del edificio, hacer entrar la luz del día a todos los pisos y crear una construcción dedicado enteramente a la gastronomía y al arte de la mesa.
-¿Entonces hoy es tienda de lujo?
-No, para nada, las grandes marcas que se encuentran aquí también están en las Galerías Lafayette o en Printemps. Hay toda una gama de precios, lo que si podemos decir es que el edificio es un edificio de lujo.
-¿Hay un recorrido previsto para la clientela?
-Crear un itinerario fluido entre los dos edificios, el de la gastronomía y del arte de vivir y el de la belleza, la moda y los accesorios fue uno de nuestros objetivos. El recorrido es muy variado pero muy pensado. Se puede comenzar viendo nuestro sector de zapatos y de repente encontrar flores, recorrer los stands de moda y encontrarse con la librería o bien con alguno de los servicios que ofrecemos como peluquería, bares, personalización de zapatillas o bien el ángulo de jeans donde se puede pedir que le hagan el jean de Rihanna o bien el de Shakira.
-¿Próximos proyectos?
-Crear la sección niños sobre la forma de varios ateliers.
-¿Cuál diría que es la diferencia con las otras grandes tiendas parisinas?
-Aquí trabajan 1500 empleados de los cuales el 70 por ciento son nuestros y el 30 solamente viene de afuera como personal de demostración. Tal como Arístides en su tiempo se forma al personal para una buena calidad en los servicios y sobre todo para el recibimiento de los clientes. Todas las marcas que trabajan con nosotros están obligadas a presentar sus novedades que son exclusivas para Le Bon Marche
-¿Existió antes que otras megatiendas entonces?
-Le Bon Marche fue el primero, pero el concepto fue tomado por otros grandes emprendedores como Alfred Chauchard y Augiute Heriot que crearon Le Louvre en 1855, Jules Jaluzon crea Printemps en 1865, Ernest Cognacq funda La Samaritane en 1870 y Alfonse Kahn y Theophile Bader, crean Galerías Lafayette en 1895.La paradoja es que fueron ex vendedores de Le Bon Marche que fueron los que estuvieron a cargo de organizar todas esas tiendas.










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