Antes y después. En el comedor, a lado de la pintura de Mazza se dispone el mueble que ya estaba empotrado y que era de madera raiz con puertas. “Muy pesado y triste -agrega la diseñadora- por lo que le sacamos las puertas, lo lustramos en negro, gastamos los cantos; el centro se forró con rafia dorada y le agregamos una marina de Koek Koek de la pareja.”
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