Juego de texturas. “El desafío en el dormitorio fue adaptarlo a las necesidades en la mitad de superficie que tenía la pareja en su casa anterior. Se pensó en un lugar simple, solo para dormir”, detalla Agustina. Se eligió un respaldo de cama tapizado en terciopelo teñido, los almohadones como el pie de cama en distintas texturas. En la entrada se ubicaron los cuadros de las cuatro estaciones de los dueños de casa.
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