Luz

RSS

G Plus

Facebook

Twitter

“¿Y ea-ea pepé?” preguntó intrigadísima Silvina. “Era un amigo sordomudo. Siempre nos reíamos con gestos. Una noche le dije que no se podía dormir con él, y me miró y me dijo: ‘eaea pepé’, señalando el flequillo.”

Imagen anterior
Imagen siguiente
_DSC0060
 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.