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El inadecuado puede provocar muchos problemas de salud
04/02/2020

Salud

Calzado de verano: cuando los riesgos están a tus pies

Son muchos los problemas que puede desencadenar en la salud de tu base plantar y tu espalda el uso de un zapato inadecuado. Aquí te los contamos para que puedas prevenirlos.

Por Marcelo Barroso Griffiths *

Un calzado inadecuado puede ser el desencadenante de múltiples problemas: juanetes, dolores de columna y en la planta del pie, deformidades en los dedos, callosidades, dolores de gemelos, hinchazón de pies, edemas y etc. Aquí explicaré cuáles son los problemas para la salud que traen los calzados de verano.

Chancletas y ojotas

Este tipo de calzado puede alterar la biomecánica del cuerpo, desde el mismo pie hasta las rodillas, caderas o espalda.

Las desventajas son mayoría:

  • Al caminar con chancletas, no se realiza un correcto apoyo, alterando el arco plantar y por ende, una cadena de lesiones: obligamos al pie a realizar un movimiento inútil ágil, y no se apoya correctamente el talón, estirando demasiado la planta del pie.
  • La falta de apoyo puede causar problemas críticos en el arco y el talón del pie, incluyendo la fascitis plantar, una inflamación del tejido en la parte inferior del pie.
  • En las ojotas, el talón queda totalmente levantado y sin apoyo, que acaba produciendo una deformación conocida como “dedo en garra”, una contracción de las extremidades de manera crónica.
  • Los talones chocan con el suelo y alteran el ritmo natural al caminar. Y al adoptar una mala postura, esto repercute de forma directa en rodillas, caderas,  y columna vertebral.
  • Dificultan el equilibrio y aumentan el riesgo de caídas.
  • Es habitual que se tuerzan los pies, resbalarse e incluso que se produzca algún esguince.
  • Al tenerlos pies más expuestos, si nos golpeamos, seguro que nos vamos a lastimar.
  • Flexibles y planas, la planta del pie se resiente. No son tan cómodas como parece porque con el calor el material de goma el pie se resiente.
  • El calzado totalmente plano no es recomendado porque puede provocar dolor de espalda y lesiones en el pie.

Sandalias con taco alto

Este tipo de calzado fue creado más por apariencia que por comodidad, los problemas que ocasiona son los siguientes:

  • En el uso de las sandalias hay una distribución despareja del peso corporal y tiende a ocasionar molestias en los dedos. 
  • Los nervios pueden verse afectados en la espalda baja debido a la postura inadecuada que se adquiere cuando se usan zapatos de taco alto. El dolor del nervio en la espalda baja puede resultar muy doloroso.
  • La altura de nuestro taco afecta nuestra postura, ya que como nos levanta de atrás y nos envía hacia adelante debemos realizar toda una retroversión de cadera y aumentar la tensión de espalda y cuello, derivando en diferentes afecciones de columna, como rectificaciones, cifosis, contracturas musculares, etc.
  • La articulación que más sufre es el tobillo, aumentando el riesgo de sufrir un esguince respecto al apoyo normal.
  • La rodilla se sobrecarga, porque la tensión de los músculos situados en la porción posterior de la pierna incrementa la tensión sobre la rodilla.
  • Se produce un desajuste en la articulación de la cadera, pudiendo causar dolores en espalda.
  • Toda la postura se ve modificada a causa del desequilibrio en el apoyo y pueden surgir demás deformidades si empleamos tacones todo el día de manera habitual.
  • Su uso prolongado produce problemas de espalda ya que aumenta la curvatura lumbar provocando lumbalgias severas a causa de una hiperlordosis lumbar. 

Crocs

Aunque son planos, cómodos y muy anchos, y permiten que las personas con pies anchos o con deformidades se encuentren cómodas dentro de ellos, si los usamos todos los días, podríamos tener consecuencias en la salud de los pies. 

  • La parte posterior de este calzado es abierta, por lo tanto, no brinda la contención necesaria.
  • A veces no llevan tira posterior y eso genera problemas de sujeción. A veces el talón esta sostenido por una correa; de esta manera el tendón de Aquiles sufre el riesgo de quebrarse, causar dolor o un esguince.
  • Cuando el talón está inestable, los dedos de los pies tienden a apretarse, lo que puede producir tendinitis, el empeoramiento de las deformidades de los pies, problemas de uñas, callos y ampollas.
  • La poca estabilidad trae consecuencias en la postura.

Chatitas

Nuestro pie está casi en total contacto con el suelo y es el que sufre todo.

  • Al ser totalmente bajo y sin taco, no proporciona el arco adecuado para el pie, obligándolo a trabajar el doble. Esto deriva en inflamación, dolor de espalda o talones y hasta fracturas.
  • Son los zapatos planos por excelencia, tienen la suela muy fina, y casi no sujetan el pie. Generan molestias en el talón porque no estamos acostumbrados a tan poca protección
  • Suele generar calambres, dolores musculares y contracturas

El calzado perfecto no existe

Es importante que nuestro calzado para verano sea liviano, cuanto menos pesado mejor, para no cargar nuestras piernas. Para ello lo ideal es que las suelas estén confeccionadas con materiales resistentes pero ligeros y que amortigüen la pisada.

La sujeción en el tobillo es imprescindible para un calzado con el que vayamos a caminar en el día a día. Sin una buena contención cargaremos en exceso nuestras articulaciones y musculatura al caminar.

No hay un calzado ideal que se adapte a las características anatómicas y respete la biomecánica general y de cada pie en particular. Podríamos decir que un calzado de plataforma de madera, ancho, duro, recto puede ser ideal, ya que parece que anduviera descalzo.

En líneas generales, demos buscar telas que permitan la respiración del pie, evitando la aparición de bacterias.

Frescos, livianos, preferentemente con la punta ligeramente levantada para evitar tropiezos y suficientemente anchos para dejar nuestros dedos libres y mejorar el apoyo.

La salud de tus pies y tu espalda sufren las consecuencias de la elección de un mal calzado

Con una amortiguación leve, para no alterar la propiocepción plantar al terreno, lo que mejora nuestra postura y nos fortalece articularmente. La propiocepción es el sentido que informa al organismo de la posición de los músculos; la capacidad de sentir la posición relativa de partes corporales contiguas.

¡La espalda!

Hay que tener en cuenta la anatomía de tu pie, su forma, si el empeine es muy pronunciado, si tenemos pie plano, etc., sin embargo muchas veces nos dejamos llevar por la estética, el color, el diseño más que por las propias necesidades de nuestros pies.

Los zapatos deben ser equilibrados, flexibles y cómodos. Por lo tanto, su función no se debe limitar, simplemente, a proteger nuestros pies sino que también deben servir para ayudar a nuestra columna vertebral a mantenerse alineada. Un calzado adecuado nos va a servir para evitar lesiones y excesos de tensión en los músculos.

En este verano, tené en cuenta estas características, pero también si te querés ayudar, caminá en la playa por la arena firme junto al mar, y en la arena blanda ejercitá el fortalecimiento muscular de tus tobillos que junto al calor de la arena mejorarán su sentido de propiocepción.

Probá caminar y si podés aguantar, da un paseo sobre la vereda caliente  o la arena y verás los beneficios que obtienen los pies con características planas, ya que aumenta la reacción muscular , mejorando el arco y aliviando este problema estructural.

*Marcelo Barroso Griffiths (Matrícula 9784), Quiropráctico AQA (www.vertebralle.com)

 

 

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