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12/09/2018

A-Economy, la nueva moda de la moda

Por Florencia Rodríguez Petersen l La llaman la revolución silenciosa. La inteligencia artificial conquista a los fashionistas por su capacidad de mejorar la experiencia del cliente además de optimizar los procesos de producción y logística.

¿Un espejo que identifique mi talle? ¿Una app que me avise que esos zapatos que busco están disponibles en la tienda por la que estoy pasando justo ahora? ¿Probarme un vestido en una tienda de Japón pero sin salir de mi casa? ¿Encontrar el jean perfecto para combinar con ese top? Todo es posible. “La inteligencia artificial es el nuevo negro y las miradas apuntan a controlar todo lo controlable a través de esta herramienta”, sentencia Soledad Offenhenden de Visiones, una compañía que analiza tendencias de consumo.

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Las nuevas tecnologías asociadas a la inteligencia artificial y el big data han impactado profundamente en el mundo: generando nuevos modelos de negocios y revolucionando nuestra vida cotidiana e impactando en nuestros hábitos de consumo”, explica Julián D’Angelo -Coordinador Ejecutivo del Centro de Responsabilidad Social Empresaria y Capital Social de la UBA- y agrega: “Las nuevas tecnologías generan una enorme cantidad de datos. Cada vez que un usuario hace una búsqueda en la web, da un like en una red social, usa el GPS o la tarjeta de crédito está dejando una huella que suma a la construcción de su perfil como consumidor”.

“La inteligencia artificial es el nuevo negro”, dice Soledad Offenhenden.

La inteligencia artificial permite procesar estos datos y por ello se impone como una herramienta clave para la industria. “El sector de la moda ya está automatizado en muchos aspectos. La automatización permite establecer vínculos y fortalecer el compromiso”, sostiene Offenhenden haciendo referencia al crecimiento de la A-Economy. “Cada vez son más las compañías que tienen chatbots en sus sitios o tiendas online. En muchos casos se usa un sistema híbrido: el cliente tiene una conversación con una máquina pero esta información la recibe un estilista”. En su afán de explicar las tendencias de consumo, Offenhenden destaca que esto promueve la personalización: “La marca conoce mejor a sus clientes. Y esto tiene una contracara negativa: se reduce la oferta que hace. Un ejemplo son las compras por Amazon o las recomendaciones de Netflix: hay una familia de productos asociado a tu perfil -armado en base a los consumos previos- y se limita el universo que, por otro lado, está más focalizado en lo que a vos te interesa”.

La inteligencia artificial y el big data han impactado profundamente en el mundo: generando nuevos modelos de negocios e impactando en nuestros hábitos de consumo”, explica Julián D’Angelo.

En este sentido, Ezequiel Glinsky -Director de procesos de transformación digital de Microsoft Argentina- aclara: “Usamos inteligencia artificial permanentemente. Está ahí cuando un sitio te hace una recomendación o sugerencia teniendo en cuenta tus consumos. Te hace la vida más fácil. Nosotros trabajamos para democratizar plataformas y tecnologías como la inteligencia artificial y la realidad mixta”. Durante la última edición de BAFWEEK, la compañía presentó dos posibles usos de las mismas: por un lado, una suerte de vestidor preparado para captar el estilo del cliente a partir de una fotografía y sugerirle marcas de ropa acordes a su look; por otro, invitaron al público a probar Hololens: unos lentes translúcidos aptos para interactuar con un holograma y crear diferentes vestidos en el mismo.

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“Podrías hablar con un diseñador en cualquier lugar del mundo y en tiempo real ir viendo cómo quedan las modificaciones que uno sugiere para esa prenda específica a cuyo holograma ambos tienen acceso en el mismo momento”, cuenta para explicar las utilidades del dispositivo. Si bien estos son los primeros ensayos que se llevan a cabo a nivel local adelanta que hay compañías realizando las últimas pruebas para incorporar ambas opciones a sus canales de producción y ventas. Asimismo, Offenhenden señala: “Las marcas se preparan para implementar tecnologías que les permitan tener a mano el perfil de la clienta, con su historial de compras y búsquedas, en el momento preciso en que entra al local”. En sintonía, D’Angelo revisa ejemplos de ropa inteligente: con sensores de datos que permiten realizar diagnósticos a través de algoritmos. “No son utopías sino algo que ya está pasando”, remata Offenhenden. <

 

¿De qué hablamos?

> A-conomy. Es la economía de la automatización, marcada por la incorporación de inteligencia artificial, big data y nuevas tecnologías.

> Chatbot. Programa que permite mantener una conversación para acceder a información.

> Inteligencia artificial. Simula cualidades de la inteligencia humana como el aprendizaje (incorporación de datos) y razonamiento (cruza la informaicón teniendo en cuenta reglas que pueden ser variables).

> Realidad virtual. Es un entorno de aspecto real creado por tecnología con el objeto de que el usuario tenga la sensación de estar inmerso en el mismo.

> Realidad aumentada. Suma información al escenario físico, en tiempo real, a través de un dispositivo tecnológico.

> Realidad mixta. Es la combinación entre el mundo físico y el virtual. Habilita nuevas formas de conexión ya que permite, por ejemplo, que dos personas puedan interactuar en la misma experiencia de inmersión -por ejemplo interviniendo un holograma-: escuchar, ver y participar como si estuvieran en presentes en el mismo sitio.

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