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09/09/2017

Matías Mayer, el actor que va por todo

Por Fernando Gomez Dossena l Empezó en el teatro musical pero ya es uno de los actores promesa del medio. A los 27 confiesa ser un poco obsesivo y rompe la regla al contar que nada le aburriría más que lanzarse como solista.

Es su gran año. Acaba de terminar las funciones de la obra El jefe del mundo en Microteatro junto a Florencia Torrente y dirigida por Diego Corán Oria, es parte del elenco de la tira Cuéntame cómo pasó en la Tevé Pública y el unitario Un gallo para Esculapio y la semana pasada regresó al teatro musical como uno de los protagonistas de Rock of Ages (Maipo) junto a Melania Lenoir, Federico Coates, Micaela Racana y la participación del cantante Cae. “Vi la pieza en Nueva York y es una fiesta. Una experiencia con muy buena vibra con clásicos del rock. Y, además, se vende cerveza en la sala “, cuenta Matías sobre esta nueva apuesta que cuenta la historia de una joven que a fines de los ´80 llega a Los Angeles para triunfar como cantante. Los hits y el vestuario de la época acompañarán a esta soñadora y sus amigos hasta lograr la tan preciada fama.
Matías Agustín Mayer Wolf (nombre completo que denota ciento por ciento ascendencia alemana) tiene 27 años recién cumplidos, pero en su vida todo pasó demasiado rápido. Empezó en 2008 como corista, pero el puntapié inicial de su carrera fue ser parte del elenco de Casi normales (2012), papel por el cual recibió nominaciones a los premios Hugo, Ace, Florencio Sánchez (que ganó) y Trinidad Guevara. En cine, estuvo en el filme Maracaibo y en tele fue el amigo de el Chino Darín en Historia de un clan.

-¿Recordás el primer momento en que apareció en tu mente la idea de ser actor?
-(Piensa). No lo tengo tan claro. Empecé a cantar a los 4 años gracias a mi hermano Tomás, que siempre se dedicó a la música. La actuación llegó más que nada en el colegio y con las obras de teatro y los actos escolares. Fue todo muy inconsciente y cuando me di cuenta de lo que hacía realmente ya me fascinaba demasiado.

-¿Y cuándo pasó a ser tu profesión?
-Cuando terminé el colegio me inscribí en la universidad para estudiar Economía empresarial…

-¡Nada que ver!
-(Risas). No te creas. Me gustan mucho las matemáticas y el pensamiento abstracto. Terminé la carrera, porque me interesaba y porque soy bastante testarudo. Pero durante la cursada tuve muchas señales que me mostraron realmente que mi pasión iba para otro lado.

-Y llegó Casi normales…
-Eso fue el espaldarazo. Ahí la vida me dijo que no tenía que hacerme el tonto y que dejara de mirar para el costado: esa oportunidad fue realmente lo que me acercó por fin ciento por ciento a la actuación.

-Y hoy, ¿te ves trabajando en una empresa?
-No, pero no lo descarto en el futuro. Quizá teniendo mi propia productora, debería ser una firma vinculada al arte sí o sí. Me interesa manejar una empresa y ser un actor es de cierta manera ser un microemprendedor atípico. Hay varias cosas de economía que me sirvieron para esta profesión.

“No estoy de novio. Estoy muy tranquilo. Si aparece alguna
chica no tengo problemas. Estoy expectante a ver qué pasa. No me cierro al amor”.

-¿El teatro musical es lo tuyo?
-No me animaría a afirmarlo. Sí es lo que me formó inicialmente y lo que me abrió el camino lo demás. No sé si hoy por hoy es lo que más me gusta. Hay muchos musicales actuales que me parecen la receta de Mc Donald´s, con una temática banal y un repertorio muy básico. Estoy con muchas más ganas de hacer más teatro de texto y volver a probar suerte con el cine.

-¿Cómo es tu vida cotidiana al margen de tu profesión?
-Hace tres años que me mudé solo, no vivo más en Vicente López donde nací. Tengo una vida social muy activa, tengo amigos del colegio y de la universidad. Amo mi profesión con locura, pero no me podría dedicar solo a eso. Ir a triunfar a Broadway es el sueño casi trillado de todos. Antes me preocupaba más y pensaba que me estaba perdiendo una súper oportunidad, pero ahora no me interesaría, prefiero quedarme en Buenos Aires y ser feliz con mis amigos y mi familia.

-¿Cómo te llevás con las tareas del hogar?
-Me cuestan porque no soy nada prolijo. Dejo que se acumule mucho lío y ordeno como obsesivo (risas). Recién ahora estoy colgando cuadros que tengo hace dos años en el piso. En la cocina vengo flojo, pido muchísimo delivery. Soy catador de envíos a domicilio.

-¿Tenés hobbies?
-Tomo clases de canto, baile y teatro. Entreno en un gimnasio y juego todos los jueves al fútbol con mis amigos. Soy fanático de Boca y voy siempre a la cancha. Los domingos sin mi club no son domingos.

-¿Estás en pareja?
-No y muy tranquilo. Si aparece alguna chica no tengo problemas. Estoy expectante a ver qué pasa. No me cierro al amor.

-Por último, todos los artistas de musical sueñan con convertirse en solistas, ¿es tu caso?
-No, nada me aburre más. Me muero haciendo un show solo. Si canto me gusta hacerlo actuando.

Más bien teatral

> Musical soñado: “Hace poco vi en Nueva York Dear Evan Hansen, que se llevó todos los premios Tony, y se transformó en mi preferido. El personaje protagónico tiene mucho sustento y amaría interpretarlo”.

> Personaje que más te marcó: “Gabriel de Casi normales, hasta fui a Broadway a interpretarlo”.

> Actor que admires: “Rodrigo de la Serna me parece el mejor indiscutido; de afuera, me encanta Kevin Spacey porque es hipnótico. También Justin Timberlake que es muy integral”.

> Actriz preferida de musical: “Karina K es alucinante”.

Edición Nro:

 

 

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